martes, mayo 15, 2012

Dios prolonga su existencia en la tierra del futbol...

...foot of God", fue el título más audaz entre tantas portadas negando al "son in law", como reconocen en Inglaterra a nuestro Kun, a propósito del vínculo con Diego. Sin embargo, al ídolo de Independiente, se lo vio disimuladamente entre las tapas británicas del último lunes. Y eso que la historia futbolera daba razones para semejante privilegio: sacar luego de 44 años campeón al City, con una jugada antológica elaborada en breves segundos no es poca cosa.Si hasta aquellos que respetan la condición del mister o Sir, terminaron dándole a Mancini excesivo espacio. Sobretodo si se considera que, de no ser por esa picardía de potrero (nuestro potrero) del argentino, el futuro de Bobby hubiese sido otro, sin la existencia de esos minutos de descuento.
Igual se comprenden las razones de esos primeros tímidos elogios. No, no eran las denuncias de Cantero que inhibieron a la prensa inglesa. ¿Habrá existido algún simil del presidente rojo en tiempos de hooligans? Probablemente sí haya tenido que ver el reciente spot que desató tantas controversias diplomáticas, donde Olimpíadas y gesta patriótica se fundieron y "confundieron" un debate amplificado por los aprehendidos recursos mediáticos del gobierno. Cierto es que si Carlitos Tevez resultaba ser el rey de la jornada, otro hubiera sido la repercusión. Polémico, irreverente e incorrecto hasta la médula, el Apache daba más letra para cortar al sensacionalista Sun y un rebote marketinero en el mundo, con esto de "Boquita exporta", además por supuesto, de sus increíbles romperecords, hasta aquí cosechados.
Pero no. Fue un jugador del rojo, pariente del mentor de la mano de Dios, amigo silencioso del mejor jugador del mundo y compinche suyo en la Selección; esposo de hecho de Giannina, ajeno al "deber ser", del langa atrapa botineras, en síntesis, fue el Kun, quien coronó una tarde de ensueño. Aguero ya es ciudadano del mundo y se sabe que, en aquella, la tierra del fútbol, el único dueño es el que mejor sabe con la pelota. Como en todos lados.

sábado, abril 28, 2012

Actuando...

Descubro, apenas comienzo los movimientos torpes de esta escritura postmadrugada, con dedos que quieren evitar ruidos molestos (para preservar a las chicas, una con tos, la otra dormida), descubro, digo, que estoy a unos años y días de celebrar otro primero de mayo, de aquel que, con asado incluido, significó mi partida de perfil, celebrando el fin de la esclavitud editorial. Lo hago hoy, claro, catorce años más viejo, retornado y consolidado en la misma cárcel, aunque ésta sea igual o menos pesada que la rutina ordinaria...laboral, digamos.
Descubro que poco o nada, supe aprovechar mis últimos feriados largos, en esto de rajarse hacia ninguna parte (qué es si no un no lugar, esas minivacaciones ilusorias de bonanza), bueno a no melancolear pelotudeces. Que el ocio familiar, la catarsis del yuyerio expropiado (para estar a tono, aunque con el único provecho de limpiar un poco el terreno vegetal-verduleril), las ganas de que un ejercicio literario domine mi letargo y, por fin, se haga relato, todo esto...digamos, preserve los escasos días por venir. Habrá cumples (2), fútbol expectante (cuál otro, si no?); algún exceso culinario, besos distraídos y miradas difusas en busca de lluvias, colores dispersos (observar se hace difícil, en tiempos tan "redes sociales", tan virtualmente impostados), un cielo abierto sureño y alegrías a cuentagotas, por esto de darle pelota al injustificado desorden y enojo interno.
En fin, a deambular trabajador, que tu (nuestro) día llega, para recordarnos eso de que "el trabajo es salud", "la tierra, para quien la trabaja", y tantas sandeces que no son otra cosa que juegos de palabras, en un feriado largo. Feriado dividido por el bronce y el chetaje errante de viajes y proyectos cortos. ¿Nosotros? Nosotros aquí, actuando para vivir.

viernes, abril 06, 2012

Desgracia temporal y tormenta de ideas

Los quinientos árboles y las primeras 14 víctimas del ¿tornado? de el último miércoles me lleva pensar algunas cosas. Sobretodo, luego de atravesar por qué no decirlo "milagrosamente", con la fortuna de manejar la situación entre inundaciones, desechos de chapas y troncos a medio camino de acostarse en cualquier calle cualquiera, tras este extraño temporal que le ganó de mano a los aprovechados y potenciales turistas del fin de semana largo. Entre tanto bocinazo y ansiedad callejera, me duele pensar cómo la comodidad del conductor, hace pensar por un rato en el despojo del peatón frente a semejante desgracia. El apuro hace olvidar a decenas de arbustos sacudidos por el viento, indispensable para airear tanta ciudad ahogada en sus caprichos y dar sombra y protección a los que gustan callejear. Ahora ahí, lejos están nuestros árboles de morir de pie.
Al llegar, mi hija lamenta perderse sus telenovelas por la falta de luz y yo imagino un corte preventivo para evitar que la desgracia sea mayor. Me equivoco, el número de muertos al día siguiente ratifica que la cosa estuvo más que jodida. "Pensé que eran mil", desafía la muchacha, estimulándome a llamarla pendeja, en tales circunstancias. Pero no, le nombro a sus amigas y vecinos en esa potencial lista de 14 fallecidos y ahí, comprende que los números siempre pueden ser insignificante, según a quién remite tal pérdida.
Me vuelvo místico con cada falta de respuesta y el correr de los días/años y descifro la tempestad como un mensaje. Mensaje que se ratifica con las largas jornadas posteriores sin luz, agua, teléfono, celular, internet y blablaes varios. Al día siguiente del cambio climatológico que los colegas tremembundos y antikakianos suelen anticiparnos (no sea cosa que tengamos buen tiempo en tiempos que no deben ser gratos, según ellos), siguen los bocinazos en mi viaje relámpago (perdón la expresión, tentadora obviedad) y la ansiedad. Converso del tema con mi compañera y la conclusión compartida es más o menos, un fatídico 2012, merecido para la humanidad. Por cabezones, por necios, egocénticos y por soretes.
 Algo debemos aprender de lo que nos intenta decir la naturaleza?? Digo, no? Mientras tanto, uno celebra el retorno de la luz. Después mirará el partido, puteará los cantantes mediáticos y continuará el sueño, hasta la próxima tormenta. Si no cambiamos, más natural, que de ideas....acaso aprender un poco del devenir. Ah, con menos árboles en la cuadra, lamentablemente.

viernes, marzo 02, 2012

Sticky fingers

Sin facebook, dando vueltas, fiel a mi estilo, cual calesita virtual, pienso en dedos atrofiados o en cualquier idea que me permita transpolar el "me cortaron las piernas", maradoniano a la dificultad de expresarme desde este lugar. A decir verdad, hace rato que mis manos se vuelven muñones combativos. ¿no es acaso el twitter un cuadrilàtero constante donde el ego suele salir airoso?... con una celebración solitaria de quien dispara certero algùn comentario y recibe minúsculos aplausos de una tribuna amigable, pero falta de ideas.
Entre tanto, lamento perderme de contar la historia de la pareja hipona en Constitución, del pibe espiando a su mamá adolescente, de todo lo que hubiese querido ser y dejé en el camino por inválido intelectual, etc, etc.
Lamento que los relatos sólo sean vomitivos. Justo yo, que me jactaba de esta especialidad, con comentarios hirientes e inolvidables en las reuniones provocadoras de máximas asesinas a prueba de curiosos e inocentes. Descarto las charlas sobre cuentos, libros y películas que van menguando en proporción inversa y directa que los dedos sacudiéndose en cualquier blackberry solitario. Añoro las miradas cómplices e incluso, el despecio de quien ajeno se enfrenta callejeramente a los ojos de uno.
Es lo que hay, no?

sábado, febrero 11, 2012

Hay otra canción

Hay una novia que en las piletas de Ezeiza se embola cuando escucha "Alma de diamante".
Una caída del flaco en Obras que demora su última salida de Kamikase,
justo el día que aún sin democracia, el músico contraoferta al público sugiriendo a León como presidente.
Hay una letra, Fermín que en mi limitada inteligencia me preocupaba, sin entenderla demasiado.
Dos reproches, a Fito y a Charly. Al primero por desentenderse de Lalala 2, al otro por coquetear, o histeriquear mucho y no intentar superar la barrera del "Rezo por vos".
DEMASIADOS EGOS. DEMASIADO BUSINESS.
Están sus anécdotas con Vilas y esa potente sociedad promediando los 70, que dejo ese disco en inglés para intentar rescatar.
Las ganas de entender a Artaud, para ver si éste supera al maravilloso vinilo de tapa verde.
La aseveración y el encanto hacia Foucault, a través de nuestro bendito 'Tester de violencia'.
Hay otra chica que me acompaña al velódromo para un recital "chiquito" pero memorable. Ambos no sabemos tanto de Luis, sí que nos gusta.
La veo, la leo y la escucho a esta mujer, ahora desde mensajitos, por teléfono y en casa, llorando en sus diversas formas, por la pérdida.
Tenemos una grabación perdida de Saverio cantando a los 4, 'Durazno', impuesto por uno, con la prepotencia de querer marcarle algún camino.
También el fugaz intento de tocarla en la guitarra, aprendida por un maestro folklorista de Bera que me ayudó a hacer fácil lo imposible.
Pasa por mi mente, aquel muchacho de barrio, de apellido menos glamoroso y hoy escritor, obstinado en imponernos su voluntad de demostrar que Spinetta es suyo y sólo suyo.
Hay una canción que me apropié, entre varias, "Quedándote o yéndote", que resurge en mis caminatas solitarias del alma.
Está el mito de que se cambió la sangre dos veces en el exterior. Que probó todo, que se adelantó a todos.
Mi desconfianza hacia Pappo, por su canallada con la guitarra obsequiada, allá lejos.
Los puentes amarillos,las uvas viejas del placard, las hojas y el viento. El tajo pronunciado entonces en voz baja, "llevamos la falopa" (reconversión de 'Rutas Argentinas'), las preguntas sobre el devenir por "cuando el arte ataque".
La rivalidad inútil por el bicolor. La extraña indiferencia hacia Andrés. Mi reproche por Angeloz y la celebración de recuperarlo del gorilismo, con su sentada en el Rivadavia, junto a Néstor.
Sus argumentos memorables e irreproducibles (literalmente hablando, pero necesarios), acerca de la luz:
 S: Y bueno, vos sabés lo que significa cuando nacen tus hijos. Ahí comenzás a comprender la idea de infinitud. 
MP: ¿Y si a pesar de tanto esfuerzo descubrís que no existe nada más?
S: pero Mario, esto te pasa porque no confiás en la infinitud del amor hacia tus hijos.

sábado, enero 28, 2012

Gordo

Leo por ahí que se cumplen 15 años de la muerte de Osvaldo Soriano y pienso que acaso haya sido él, uno de los últimos escritores argentinos populares que nos movió un poco las tripas. Convengamos que a Fontanarrosa lo quería todo el mundo, en cambio el gordo tenía la virtud de alterar el amperímetro sobre ciertos temas. El tipo estaba ahí para dividir las aguas, con el fútbol, con el peronismo. Con, si se quiere, el rol del padre (a quien ensalzaba y criticaba desde un lugar, tan sincero como incómodo para él). Soriano fue uno de los pocos escritores buscados por un pope de la tele como el Negro Olmedo y eso lo hace aún más grande. Qué artista argentino sería capaz de pensar un autor nuestro para llevárselo al séptimo arte?? Sus gatos, su hijo, la condición de cuervo, las frases memorables que nos tentaron al convertirlas en títulos para sus libros. Ese antihéroe de "A sus plantas...", la mirada del gordo y el flaco, los partidos memorables que se hicieron manual de estilo para cualquier número 9 (o fueron estímulo suficiente como para intentar defender esa posición por encima del diez exquisito).
Soriano se rió del insomnio, del chau pucho (de lejos parece una cuestión sencilla), de los defensores del escudito y de los periodistas modelos. Desde aquí, aquel tono ocioso que distingue a los buenos periodistas de los prolijos administrativos de la información, se nota que con él también partió el género de un trabajo más rico en balbuceos y charlas de café, que las metodologías prolijas inspiradas desde el ámbito audiovisual. Porque si algo Soriano reivindicó a fuerza de obstinación y autocrítica (acaso como Arlt y Walsh) fue la palabra escrita. Esa que como hijo de laburantes suele costar el doble. Palabra que prescinde del charme o el preciosismo académico pero que siempre termina colándose en el cerebro de quien, cual león, intenta la mejor definición para describir encantos y miserias.


El gordo ya no está y desde este siglo, se entiende por qué los relatos nos fueron embruteciéndonos, demorándonos, haciéndonos, acaso, más fríos y previsibles. Acaso con sus gatos, el tipo se llevó parte del sentido de la ternura. Ternura ausente en un mundo de sentimientos preestablecidos y previsibles.

sábado, diciembre 17, 2011

Sobras nada más

En esto de sentirse un testigo afortunado de nuestro tiempo, prefiero seguir desconfiao como siempre y apasionarme y desencantarme con igual desenfado. Ahí estamos, sin proponérnoslo, como dueños de un karma, los sobrevivientes de Semanario explicándonos o tratando de entender por qué nos autoflagelamos en esto de hacer periodismo underground. Y en ese devenir de analizarlo y descalificarlo todo, entiendo que las sobras de nuestra vocación-profesión (o mal oficio), mirar cómo la noticia se reconvierte en una condición de privilegio, según el marco de poder y el lugar, lamento haber perdido nuevamente la ingenuidad de quien se soñó un simple cronista del presente. Entonces, el marketing de quienes nos explican cómo y qué informar, nos deja balbuceantes por quedar fuera de moda y registro en tiempos de tendencias permanentes y jóvenes talentos (generaciones x,y, z). Como contrapartida, en nuestros bordes, Wachiturros nos talan la cabeza barrial y van a la conquista virtual de una Europa devaluada que empieza a repetir nuestros peores deberes, sin saberlo, invitados a la cena de nuestra crisis, que paradójicamente hoy es de ellos y se niegan a mirar.
Mientras tanto, desmenuzo las revistas de moda que aquí, abaratadas o atrapadas por las marcas oficiales, proponen a sus modelos mostrarse serias para demostrar que la cara de culo, bien puede ser glamorosa. ERROR, copiamos esa fórmula sin entender que el viejo mundo necesitará en breve, más pronto de lo pensado, volver a sonreir por qué sí, después del kaos simbólico que se les viene.
Igual aquí, nadie escarmienta. Hay una editora, me cuentan, que le sugiere a las chicas de tapa que piensen cosas feas, para esconder los dientes. "Imaginate que tu novio te dejó", susurra la abuelita del Opus al oído. Y la pobre piba, que no quiere desprenderse de su Ipad y del tipo que la probeyó, se encula para ser famosa y contárselo a sus amigas en Cañitas, o en las Lomitas.
Sobras nada más de un mundo que a uno (un servidor), no le cierran. Por acá andan los dueños del papel diciéndonos que es suyo, aunque ya no lo necesiten y que si sos gobierno, "llevátelo pero sabés que atentás con nuestra democracia. Esa que supimos describir, antes que conseguir".
Y entre más restos o resaca de periodismo, vuelvo a lamentar que los referentes de Humor, ya no estén se hayan aburguesado o simplemente, quien escribe haya envejecido tanto, como para perder el foco de esta realidad y de aquella adolescente.Si hasta el reencuentro con los viejos amigos, también ahora me deja callado por creer que ellos y yo, estábamos sintiendo cosas distintas.
Sobras nada más. Como recetas a las apuradas, con sabor a ensalada rusa y fideos, más carne helada. Como las bolsas más famosas (no, Falabella, no), las negras de consorcio que guardan formalmente "lo peor de nosotros", que debe irse lejos. Allá donde nadie vuelva a rescatarlo y recordarnos qué hicimos, qué comimos, qué abandonamos.