sábado, diciembre 16, 2017

El Rojo en el Maracaná y vos sacando los hidrantes




El miércoles trece de este mes no fue ni será uno más.

Ni para los hinchas de Independiente, ni para quienes se despertaron imaginándose dentro de una película del 76.

Como diría mi amigo Berna, mofándose de mis susceptibilidades y paranoias, "El bolonqui x la reforma es para tapar la nueva copa del rojo".

Y sí a mí me gusta mezclar todo con todo. Los seres queridos y los que no me conocen suelen increparme con un sensato "¿y eso que tiene que ver?". Y en esa tara que tengo, en estos días me vi tentado en recordarle a los bosteros que Mauri y Chupete son de Boca...hasta que Michetti en medio del reparto de palos, dolorosamente volvió a anoticiarme que ella también es hincha de Independiente, con esos twitts-traga sapos que nunca faltan para todos lados y todas las corrientes ideológicas.

"Y Holan es tan bueno que no parece argentino", soltaría algún patriota-fondo buitre.
Pero no estimado amigo, ni aún convo/invo cando yoruguas al plantel, ni con uno de sus asistentes ponjas, ni trayendo al vasco-venezolano (o viceversa) a nuestro staff, ni soñando con sumar al boliviano Chamucero, para sorpresa de los fiurers deportivos, el hombre que hoy emula con creces a su papá amargo, suele jactarse en las entrevistas de haber tomado el Halcón, viajar hasta Puente La Noria y hasta vender su auto por una compu, a fin de ratificar que él sí es bien de acá.


Y como experto en menjunjes que soy, digo que si Ariel no hubiese pedido la intervención de la justicia/policía (elogiar este sapo, como buen k, me cuesta más) para frenar al turro de Bebote, difícilmente hubiésemos dado la vuelta. Siempre tuve la sospecha y hasta hoy nadie me demostró lo contrario, que tras ascender no superamos instancias finales porque los barras deben haber "merodeado" al plantel.

Afortunadamente, viendo al equipo celebrar el otro día y realzando los valores de Independiente, me queda más que clarísimo que supieron cuidarse y protegerse de toda la lacra que tantos dolores de cabeza nos dio.

Y ahí está el gobierno de la Ciudad, sí el rasinguista de Rodríguez Larreta, alumbrando el Obelisco de Rojo para dejarnos contentos. A mí me importa poco y nada, dejémoslos a los porteños con su falo siempre erguido y hagamos honor del encanto y de disfrutar de nuestro goce (sí tres veces) a la usanza brasileña. ¿Qué envidia para los cuadrosdemás, no?

Y en este lío del regreso a casa, uno suplica que eviten la 9 de julio a la hora de aterrizar y vayan directamente x autopista. Porque seré hincha (pelotas) pero los diciembres como todos coincidimos, nos duelen cada vez más como este ispa. Y Pablo Moyano que porta una remera amarilla (empiezo a considerar seriamente que el tipo debe ser daltónico), se sube al bondi especial que se detiene justo pasando Constitución. Y el calvario Rojo parece no tener fin. Ni nos dejan llegar con el trofeo.

Los editores de los noticieros (muuucho académico, muuucho copero segundón) están de parabienes esquivándonos. Espn se luce por encima de todos y los canales de aire, en modo esquizofrénico te cuentan que los malos son los de adentro del Congreso, que afuera están intentando poner orden. Aún cuando los empleados de los medios se vuelvan coladores de balas de goma. Y bueno, salvo raras excepciones, los jefes no se caracterizan por bancar a sus empleados. Y ahora con la nueva ley de flexibilización, preparate, mucho menos.

Me queda el consuelo de que en 2001 Racing ganó su copa en medio del tiroteo y los cambios de presidentes. Consuelo de pelotudo, argumento vergonzante, que no pienso tapar autocensurándome. Asumo que fue una idea boluda, que vino y se me fue.
Me entero que hay abuelos fajados, que uno terminó en el Santa Lucía a riesgo de perder un ojo, que varias diputadas fueron atacadas por los gendarmes con gas pimienta. Las tropas tienen debilidad por dañar a las chicas. De hecho ahí vimos a cuatro tipos persiguiendo a una piba, aquella que salió del laburo, la otra con pinta de hippie, hay dos o tres muchachos que se notan lúmpenes.
Miseria de fuerzas de seguridad, que me recuerdan a la represión del Borda.

Lilita, me dijo un amigo peronista curiosamente "levantó la sesión porque imaginó un reguero de sangre". Las fotos de una charla breve de la desquiciada con el cuervo Larroque, me hacen pensar que así pudo haber sido.

Más tarde, me entero que un tuit suyo frenó el DNU (el decreto de Macri) dispuesto para cagar a los jubilados. Un lúcido colega (Sebastián Iñurrieta), ‏ tuiteó con clase. "Si sumaran a Lilita al grupo de wasap no harían estos papelones".

Hay tantos videos de represión, como celebraciones rojas. Yo tengo ganas de colgarme con las que me dan alegría. Con las historias de vida, con el hambre de gloria, con tipos de carácter haciendo banco y no por esto, enojándose con el DT, sino todo lo contrario.

La gente aplaude el retiro de los gendarmes. Ya estoy hablando del 14. Sepan disculpar, pero la vigilia se me hizo larga, por dormir mal después de dar la vuelta allá. Se van los cazadores de distintos (o sea de todos los que no sean como ellos) Ahora empieza la Federal, con motos y fierros.

Me entero que algunas balas disparadas ya estaban vencidas. Me acuerdo del submarino que tanto conmovió al país del orden y de la cordura y que todo el mundo ya olvidó. Me dijeron que los parientes que piden por ellos, fueron fajados. Me cuesta creerlo.
Veo que el dolor en sus diversas formas y colores se expande.
Igual lo que le importa a los ministros es cómo carajo bancar a los Lebac.
Primero la bicicleta financiera,
después el patrimonio
y por último si queda alguna migaja (nunca) los hombres.

Hay una pibita de 8 o 10 años en el Libertadores de América que sigue las palabras de Holan como una alumna interesada en un tema específico de alguna materia social. Ariel que saca voz y argumentos de vaya uno a saber dónde, está contando sus impresiones a un periodista.
La nena conmueve y uno ratifica eso de que algunos son reconocidos como maestros, antes de reclamarles su título. A Ariel, cuando le rompo las bolas con algún mensaje (que siempre lee con respeto y de vez en cuando agradece) lo llamo maestro o profe. Y eso que tendrá cinco o seis años más que yo.

Después el bardo de los hinchas que quieren llevarse algo de los ganadores. Siempre nos apropiamos de lo material sin entender que ya nos dieron algo, impalpable, invalorable.

Recuerdo todavía cuando el Rojo volvió de la gesta en Chateau, mi abuelo me llevó a la Cancha para recibirlos. Estuve ahí de agarrarme un botín de Remigio Magallanes, pero como era pendex, me pasaron x arriba. También lo veo a Pascual afligido después de que otro hincha del mismo cuadro, me choreó la gorra que el abuelo acababa de comprarme con orgullo.
Sin embargo, se le pasó enseguida y con esto de alentarlo para que comparta sus anécdotas, me recordó otras gestas heroicas de partidos memorables de las que él fue testigo. Algunas que no necesitaron de los diarios, como uno contra Central (no sé si había ido a Rosario) donde debió rajarse corriendo hasta el tren, mientras lo cagaban a cascotazos.

No fue la única vez que corrió el viejo. También había ido a Ezeiza. Tengo guardadas unas banderitas de ese entonces con la imagen del tío Cámpora. No de La Cámpora, si no de aquel que fue presidente. Es de esa época. El hombre había cerrado la campaña en el 73...en la Cancha de Independiente.

Sí, en el 73, flor de año para nosotros. Los del Rojo. Los peronistas. Ganadores de todo. De gloria, de hazañas, de golpes, de corridas.

Me quedo con la canción de Calabró que reconvertimos hace 72 horas borrando a la Guardia Imperial y rescato esta nueva versión, surgida desde Copacabana, Flamengo mediante...

"Porque tenemo aguante, aguante de verda

vamos a dar la vuelta, en el Maracaná"





Y vos con tus hidrantes...

Dixit embre

Costó escribir últimamente, quizás por esa reminiscencia de que algo se muere en noviembre.
O lo que es más probable porque ante la falta de respuestas, uno pierde las ganas por preguntar.

Días atrás compartía con un compañero de laburo la ilusión de borrarse durante este mes, hasta que pueda sobrevenir enero. "Hay que irse a un lugar sin wifi, ni medios, a lo mejor volvés y te encontrás con otro país, con otro gobierno".

Desde ayer, sin embargo, vengo considerando que para el mapa mental de uno, lo mejor es rescatar de la mochila viejos diciembres y fusionarlos con los potenciales por venir.
Así recupero un casette viejo donde simulé la voz de Papá Noel para que mis hijos entendieran que esto de la Navidad no era joda.
Recordé tantas celebraciones futboleras en ese bendito mes, en años más mozos. (De la reciente como es lógico me ocuparé en otro post)
Diciembre además fue un mes de alegres borracheras y besos desubicados (pero bien robados) Todavía lo veo a Batato mostrando el culo en Babilonia un 24, durante un triste unipersonal.
O esperando el bondi para viajar con Gabriela, rumbo a un boliche patético recomendado por mis amigos Julio y Vero.
Hubo uno de vacas flacas que sirvió para rajarnos a las Toninas y excusarnos con las familias. Los mosquitos y la larga madrugada de espera un 31 en San Clemente, hoy se asemejan a un viaje de egresados soñado, comparado con el mes dejavu Duhaldembre, como lo rebautizarnos algunos.

Decía sin embargo, que costó escribir y no por este mes únicamente.
La falta de respuestas refiere al devenir, a los hijos, a los dolores, al cuerpo que madura, al cielo hecho infierno (no el mío encantador, si no el del botinero gato)

Este es un mes de balances, lo que lleva a odiar por enésima vez el espíritu de la contabilidad, aunque hay una profesional en el rubro, que fue todo generosidad y me alcanza para revisar mis prejuicios.
Acaso este período coincida en mis vueltas carneros  en el vientre materno (releo el nombre de esta habilidad y qué feo, suena!!)y eso permita entender por qué esta parte del año siempre me rebota en el boco como puro agite.

Hay preguntas sin ordenar cuyo signo de interrogación postergo, acaso para no herir a quienes quiero.
Abarcan a amigos con gestos contradictorios (que dañan pero tolero), parientes cuya honestidad brutal también lastima (pero me enseñan), afectos que dicen más de lo que hacen.
Y un eguito que bien jode y merecería el destierro (si en mi estuviera esa virtud)

En este juego arbitrario (como siempre blablabla) usé el dixit y el embre para justificar el título a este post. Aquí una impensada descripción de una página respecto de EMBRE.






 Embre Significado y análisis de la personalidad

Esto es Loco:

Miles tienen este don inestimable, pero nunca lo descubren.

Sólo unos pocos conocen sus nombres verdadera esencia.
Descubre tu Nombres de significado oculto

Ahora! Volver al análisis de la personalidad de Embre

La figura del conocimiento y la curiosidad. Es importante descubrir y entender las cosas que le rodean.

Usted es un investigador nacido que tiene una verdadera fuerza motriz dentro! Siempre dando un paso atrás te gusta para medir, sopesar, analizar y desentrañar los acontecimientos o las personas que le rodean. A veces olvido que estar abiertos o espontánea está lejos de ser antisocial!

Tranquilo y paciente siempre se mueve a su propio ritmo sin tener en cuenta la crítica o la lógica común. Una persona con visión de futuro que podrían hacer maravillas una vez que empezar a confiar en su intuición. Amante de los viajes y la aventura de todo tipo. Cerebral, sensible, espiritual e intelectual que se sienten a gusto en muchas áreas.

Significado de Embre relacionado a trabajar

Bastante estructurado en su forma de trabajar no hacer nada al azar.

Reflexivo y exigente sentir la necesidad de controlar el sector de actividad en el que se desarrollan. Muy bueno en la ejecución, la posibilidad de trabajar en un nivel alto hacer las cosas por sí solo, sin embargo, también podría encaja muy bien en un equipo. Que no te caiga rutinas de un trabajo que se mueve y cambia es más adecuado para sus habilidades. ocupaciones apropiadas: las actividades en relación con la ley, la justicia, notarios, la ciencia, la economía, la informática, la biología, la artesanía, la edición, la escritura, la historia, los maestros, la educación, los tiempos de viaje, el arte, la psicología, la astrología o la numerología.

Qué bienestar significa Embre?

En lugar dinámico, emprendedor y fuerte sin embargo que tienen dificultades para manejar sus energías.

Que se puede dejar de avanzar. Por lo tanto aprender a evolucionar en un contexto equilibrado de lo contrario usted puede encontrarse rápidamente quedando sin energía. Sus puntos débiles son: los riñones, la espalda baja, la nariz, piernas, su hipersensibilidad, la circulación sanguínea.

Significado nombre Embre a nivel financiero

Por naturaleza cautelosa y ansioso prestar mucha atención a sus gastos siempre manteniendo a raya.

Además a menudo se asocia una línea de política bastante inflexible que permite mantener un buen equilibrio a pesar de los altibajos.
http://www.namekun.com/es/significado-de-nombre/embre
Saludos.

jueves, diciembre 14, 2017

Pudre más el miedo que la muerte *

* Texto del portal del Perro elcohetealaluna.com que Facebook censura x una foto obvia.

La respuesta al despegue del cohete ha sido tan intensa y afectuosa que me autoriza a compartir con ustedes algunas de las peripecias previas al lanzamiento y las sensaciones que las acompañaron. Los invito a la sala de máquinas para que vean cómo funciona.

Una de mis primeras preocupaciones fue su aspecto. No quería que se pareciera a un diario ni a un blog, me interesaba que tuviera una personalidad definida y que fuera lindo.

La nota central que propulsó el lanzamiento fue la del blanqueo. Un artista plástico que siempre cuenta de su exilio durante la dictadura e incendia las redes antisociales con denuestos al gobierno interpretó en un dibujo lo que quise decir en el texto. Sobre esa base armamos la tapa del primer número, lo cual nos dio tranquilidad para trabajar en el resto del material con menos presión. Pero el sábado, este buen hombre nos pidió por mail desembarcar antes del despegue alegando vagos temores, que atribuyó a su esposa. De modo que pocas horas antes del lift-off tuvimos que replantear lo único que estaba resuelto y bien resuelto.

El joven director de arte, el patagónico Carlitos De Fazio, tuvo una idea simple y preciosa: un agujero negro en el centro de la página en blanco. Bien Malevich. Pero eso obligó a usar en el título el rojo del terciopelo sobre el que se desvistió Marylin a sus veinte años, para que resaltara sobre el negro del agujero y el blanco del fondo.

Me pareció que ese diseño expresaba el sentido de la nota mejor que el título que llevaba, “Hood Robin ataca otra vez”.

Recordé que ya había usado esa metáfora en el tercer número de El Periodista, el 29 de septiembre de 1984, cuando una parte de ustedes no había nacido y otra parte tenía pelo y/o hablaba de corrido. Sentí el olor a rancio de tantas repeticiones y cambié el título por el que vieron el domingo: “El agujero negro del blanqueo”. Un ejemplo de lo que produce el trabajo conjunto de periodistas y diseñadores.

A la madrugada, cuando el cohete ya estaba en el aire, recordé un episodio del pasado remoto. Cuando recibimos la primera noticia de que Paco Urondo había caído en Mendoza pero aún no sabíamos si vivo o muerto ni qué había ocurrido con Alicia Raboy y Angelita que en esos días cumplía un año, juntamos en un bolso las cosas imprescindibles y dejamos la casa, que Paco conocía. Se me ocurrió recurrir a un viejo amigo, de Urondo y nuestro, un poeta sofisticado que tres años antes me había pedido un contacto con los Cámpora y con Montoneros porque su simpatía intelectual no le alcanzaba y quería comprometerse en el proceso popular que se iniciaba.

Por el portero eléctrico le dije quiénes éramos. Oímos un cuchicheo nervioso y recién un par de minutos después nos hizo pasar.

Le explicamos la situación y dijo que por él estaba dispuesto pero que ahora debía cuidar de ella, una ratita pálida que nos presentó como su nueva pareja y que se acurrucaba aniñada y llorosa a su lado. Luego supimos que era la heredera de una de las grandes empresas de medicina prepaga que por entonces empezaban a expandirse y que las lágrimas se debían a que él nos había recibido contra su voluntad en el departamento que ella pagaba. Él quiso hablar de tiempos y amigos pasados pero lo cortamos en seco y volvimos a la calle desierta en la noche helada de la ciudad hostil.

Mi compañera estaba discretamente embarazada y llevaba un grueso tapado, lo que nos permitió refugiarnos sin llamar la atención en un hotel alojamiento del que salimos a media mañana para hacer otro contacto. La familia de un militante sindical que había muerto muy joven de leucemia nos acomodó en un departamento del centro, donde nos quedamos hasta que pudimos mudarnos. Sabían de nuestra militancia pero apenas nos conocían. Nos recibieron por pura solidaridad y decencia.

Son episodios incomparables, pero tienen algo en común. Con su discurso banal y su práctica feroz, el gobierno de Macrì ha logrado instalar el miedo, que hace 40 años tenía motivos terribles, entre personas muy diversas, sobre todo aquellas que no corren más riesgo que perder algún cliente, ser estigmatizadas con el tremendo marbete de populistas o imaginar que una letra K al rojo vivo les cruza la frente.

La última nota que cargamos en el cohete fue la respuesta de Héctor Timerman al procesamiento dictado por el juez Bonadío. Antes de dormirme, ya con el primer resplandor del domingo, recordé una frase de su padre, Jacobo Timerman, que la pasó aún peor que Héctor. En un papel engomado amarillo escribió con su letra despatarrada: “Pudre más el miedo que la muerte”.

domingo, noviembre 19, 2017

Autorretratos/JBerger

*
He escrito durante casi ochenta años. Primero fueron cartas, luego poemas y discursos, más adelante escribí cuentos, artículos y libros, ahora escribo notas.
La actividad de escribir ha resultado vital para mí, me ayuda a entender las cosas y a poder seguir. Sin embargo, la escritura es apenas una parte de algo más profundo y más amplio: nuestra relación con el lenguaje en tanto tal. Y el tema de estas pocas notas es el lenguaje.
Comencemos analizando la actividad de traducir de una lengua a otra. La mayoría de las traducciones actuales son técnicas, mientras que en realidad me estoy refiriendo a la traducción literaria. La traducción de esos textos que se ocupan de la experiencia humana individual.



La perspectiva habitual es que la traducción implica estudiar las palabras en una página y en un idioma y luego volcarlas a otro idioma en una nueva página. Esto implica una traducción palabra a palabra, luego una adaptación destinada a respetar e incorporar la tradición lingüística y las reglas del segundo lenguaje y, finalmente, una nueva revisión para recrear el equivalente de la “voz” del texto original. Son muchas, tal vez la mayoría de las traducciones las que siguen este procedimiento y los resultados son válidos pero terminan por resultar mediocres.
¿Por qué? Porque la verdadera traducción no es un asunto binario entre dos lenguas sino un triángulo amoroso. El tercer lado de ese triángulo es el que subyace debajo de las palabras del texto original antes de que hayan sido escritas. La verdadera traducción exige un regreso a lo pre-verbal.
Leemos y releemos las palabras del texto original para poder penetrar a través de ellas, para alcanzar, para tocar de  cerca la experiencia o la visión a la que apuntan. Entonces recogemos lo que hemos encontrado allí, tomamos esa “cosa” temblorosa y casi carente de palabras y la colocamos detrás del idioma al que necesita ser traducida. Y ahora la tarea fundamental es lograr convencer a la lengua anfitriona de que se apodere y reciba bien a la “cosa” que espera para ser articulada.
Esta práctica nos recuerda que la lengua no puede reducirse a un diccionario ni a una reserva de palabras y de frases. Ni puede limitarse a ser un almacén de las palabras que se escriben en ella.
Un idioma hablado es una criatura viviente, con un cuerpo, cuya fisonomía es verbal y cuyas funciones viscerales son lingüísticas. Y el territorio de esta criatura es tanto lo inarticulado como lo articulado.
Consideremos la expresión “lengua materna”. En Rusia se le dice rodnoi-yazik, que significa la lengua más cercana o más querida. Si así lo qusiéramos, podríamos también hablar de una lengua amada.
La lengua materna es nuestra primera lengua, aquella que primero escuchamos de la boca de nuestras madres siendo niños. He aquí el sentido íntimo de la expresión.
Lo menciono ahora porque la criatura del lenguaje, que estoy intentando describir, es indudablemente femenina... Me imagino que su centro es como un útero parlante.
Dentro de nuestra lengua materna están todas las lenguas maternas. O, para decirlo de otro modo, cada lengua materna es universal.
Noam Chomsky ha demostrado brillantemente que todos los lenguajes –no sólo los verbales– tienen ciertas estructuras y procedimientos en común. Y así una lengua materna está relacionada (¿armoniza con?) los lenguajes no verbales, como el lenguaje de los signos, de las actitudes o de las formas en que se ocupa el espacio.
Cuando dibujo, trato de desenredar y transcribir un texto de apariencias que ya tiene, lo sé, su lugar indescriptible pero efectivamente presente en mi lengua materna.


Palabras, expresiones, frases, pueden ser separadas de la criatura de su lenguaje y usadas como meras etiquetas. Entonces se vuelven inertes y vacías.
El uso reiterado de lugares comunes y siglas es apenas un ejemplo. La mayoría de los discursos políticos de hoy están compuestos de palabras que, separadas de cualquier criatura de lenguaje, resultan inertes y moribundas. Y estas palabras huecas y pretenciosas barren con la memoria y alimentan una complacencia que prescinde de toda empatía con los demás.
Lo que me ha llevado a escribir por tantos años es la sensación de que hay algo que necesita ser contado y que, si yo no lo cuento, corre el riesgo de que quede sin contar. No me veo tanto como un escritor profesional permanente sino más bien como alguien que se ocupa de algo temporario.
Luego de escribir unas pocas líneas dejo que las palabras se deslicen dentro de la criatura de su lenguaje. Y allí son reconocidas y bienvenidas por un anfitrión hecho de otras palabras, con el cual mantienen una afinidad de sentido, de oposición, de metáfora, de aliteración o de ritmo, escucho sus confabulaciones. Se unen para discutir el uso que le da a las palabras que uso. Cuestionan el rol que les adjudico.
Así que modifico las líneas, cambio una o dos palabras y vuelvo a presentarlas. Entonces se inicia una nueva confabulación.
Y así sigue todo hasta que se oye un leve murmullo y una aceptación, que es siempre provisoria. Entonces continúo con el párrafo siguiente.
Y comienza una nueva confabulación...
Los demás pueden ubicarme donde quieran como escritor. Para mí soy el hijo de una puta. Pueden imaginarse quién es esa puta ¿no es así?

* Rescatado de Radar (Este texto abre el volumen Confabulaciones, el último que escribió John Berger, publicado por Interzona)

viernes, noviembre 17, 2017

Mundo Jarmusch *

Extraño mundo el de Jim Jarmusch, no?. No hay familia, no hay comunidades, ni siquiera hay enemigos notorios y curiosamente en sus películas, si algo tienen en común es la ausencia de odio.

Sí en cambio hay diversidad, muchos si no todos sus personajes provienen de ámbitos bien distintos y así y todo, conviven. Si uno pudiera pensar en un denominador común de la producción de este director se daría cuenta que desde Extraños en el paraíso, siguiendo por Una noche en la tierra, bajo el peso de la ley, permanent vacation y hasta flores rotas, aún sin amistad, ni vínculos fuertes, todos pero todos comparten una circunstancia que parece  irrepetible.
Y no necesariamente trascendentes, ahí tenemos a los tipos que se suben a un taxi, a Bill Murray buscando el reencuentro con un viejo amor ¿a quién no le pasó? Gente que se reúne eventualmente en un bar, como en Café y cigarrillos y tres sujetos que deben vivir por circunstancias de la vida dentro de la misma celda.
Y con todo esto, todos sobreviven.

Si hasta en los amantes nunca mueren, uno de los últimos films donde una pareja de vampiros sencillamente se aburre de su arte y de la eternidad parecen amorosos, hasta siendo dañinos a pesar suyo.

Y como tal mundo no existe, como tanta diversidad difiere y mucho de los barrios que imaginó, por ejemplo Spike Lee, uno se siente partícipe.
Es más, comprende que salvando la distancia, la vida es algo parecido a lo que filma el canoso.
Entonces como espectador se disfruta y mucho el pucho que se fuma desde la pantalla. Y si me apurás, la copa de sangre que se toman los novios cuasi góticos también es tentadora.
Si hasta dan ganas de agarrar el auto olvidarse de todo y mandarse con amigos a un lugar inhóspito similar a un lago congelado, o aunque sea a Chascomús de madrugada.

O pensar que en algún futuro se podría intercambiar de ropa en la calle con alguno, como Tom Waits y John Lourie , para continuar después con el recorrido que sea.

Eso es Jarmusch, un director que te muestra personajes cotidianos y a los que les crees. A diferencia de Trapero y otros que filman y eligen tipos comunes para actuar, Jim te deja en claro que desde Winona Ryder, Jonny Depp, Waits, Iggy Pop, Murray, Cate Blanche o Benini atraviesan una historia que podría ser la de cualquiera de nosotros.

 
Dan ganas de definirlo a este director y a su trabajo, porque se parece mucho al pariente que uno hubiese querido tener. En medio del insomnio se me cruzó una idea sobre Jarmush y llegué a la conclusión de que es lo más parecido a un anarquista humanista.
El ve un mundo de tolerancia. Te toca la que te toca, entonces, en el durante, trascendela, disfrutala.
Si fuera así, flor de paraíso, no?

* El texto surgió como consecuencia del análisis realizado por los protagonistas del programa radial Otoño en Pekín (moshradio.com martes de 20 a 21)





miércoles, noviembre 15, 2017

Laura Ingalls no se murió

En esto de arrancar el día medio limado, descubro en la serie modelo, la historia de un chico indio llegando a la escuela de las Ingalls. Sumo aquí un breve análisis de otro blog (¿más piruchos que uno?) y sigo...




Jeremy Stokes recibe la visita de su hija Amelia, quien le trae además a su nieto mestizo Aguila Manchada. A partir de allí, se desencadenarán una interesante serie de eventos, donde se desnudarán los aspectos denigrantes de una sociedad donde se discrimina al ser humano por su origen racial, y que servirá de fundamento a los comentarios que anexo a esta publicación.

Nada es más grato que el reencuentro de un padre con su hija, luego de transcurrido casi 2 decenios de separación. Pero, en este caso la alegría es enturbiada por la "sorpresiva noticia" del nieto mestizo de Jeremy. No debería ser causa de molestia ni de desagrados sorpresivos el conocer a un nieto, pero, en una sociedad marcada por prejuicios raciales, se transforma en una situación de "crisis familiar" aunque suene ¡insólito!.
Aún en la actualidad se observan casos de rechazo a personas por discriminaciones de diferentes tipos, tales como: raza, religión, ideología. Por eso es tan importante la realidad dramatizada en la existencia de Aguila Manchada.


La desdicha de este niño comienza con un rotundo rechazo, incluso a su nombre, que fue cambiado a Joseph Stokes, y una negación al vínculo consanguíneo, ya que Jeremy es reacio a reconocerlo como nieto, pese a la sabia reflexión de Amelia que le hace ver que "los hechos no se pueden cambiar", aludiendo a que no se puede cambiar el hecho de la consanguinidad de Joseph con su abuelo.
El trasfondo de esta discriminación, puede tener dos causas: la cultural y la histórica, y ambas se reflejan en este capítulo.
Culturalmente hablando, la sociedad norteamericana se gestó por la supremacía del hombre blanco sobre el negro y el indio, que a diferencia de los países colonizados por los españoles, no se permitió el mestizaje con otras razas. Esto generó la segregación racial que se expresa desde antaño en negar a los norteamericanos no arios la igualdad de los derechos civiles. El negar a Joseph su derecho a estar en la escuela de blancos, es una realidad lamentable que han padecido diferentes grupos étnicos en ese país.

...por supuesto que el análisis semiológico se lo dejamos a los expertos. Pero vale aclarar de entrada que apenas el muchacho revela su verdadero nombre, la maestra opta por dirigirse a él, con el establecido oficialmente. 
Ignoro si el Jeremy de Pearl Jam alude a los Ingalls, lo que sí me queda claro es que con taaanto sesgo racial en el presente, nuestras sociedades, especialmente, las que se vieron favorecidas con una formación de excelencia, se resisten a evolucionar. 
Perdonalos Laurita (no, no le hablo a la Alonso) pero no entienden nada. 
Todavía

PD: sigan bancando el punto de vista de los dueños de los medios.

domingo, noviembre 12, 2017

Dios, el Octavo Pasajero (Clase magistral...


de Filosofía, para entenderlo todo)













Por José Pablo Feinmann

1637: la duda cartesiana mata a Dios. Dudar es, ya, matar a Dios. Negar la verdad revelada en nombre de la verdad de la subjetividad. El hombre pasa ser el subjetum. Incluso, en la “prueba ontológica” que Descartes, concediendo, desarrolla, Dios es deducido de la conciencia: “Dado que existe en mí la idea de la perfección, la perfección debe existir”.

1789: Cortarle la cabeza a Luis XVI es matar a Dios, ya que los reyes gobernaban por “derecho divino”. Ya no hay derecho divino. La única divinización que se postula es la de la Razón. Kant: “El intelecto dicta leyes a la naturaleza”.

1807, “Fenomenología del Espíritu”: Hegel niega toda trascendencia a la historia humana, proceso inmanente, racional y necesario. Dios ha muerto.

1843: Marx, en su “Introducción a la crítica de la filosofía del derecho de Hegel”, postula la teoría de la religión como “opio”. Hay que reemplazar la crítica del cielo por la crítica de la tierra. El hombre hace la historia. Y su conciencia crítica es fundamental: “Hay que añadirle a la ignominia la conciencia de la ignominia para hacerla más ignominiosa”.  

1870, Nietzsche: la unidad alemana reclama la voluntad de poder.

Alemania, “nación tardía”, necesita su espacio vital. Luego: la voluntad de poder es conservación y crecimiento. Si quiere “conservarse” tiene que crecer. Para conservarse y crecer la voluntad debe ante todo ser voluntad de voluntad, es decir, quererse a sí  misma. Este es el sentido más profundo del eterno retorno: es el eterno retorno de la voluntad de poder sobre sí misma.

Lo que quiere la voluntad es la voluntad. (Lo que quiere mi deseo es mi deseo. El deseo es, ante todo, deseo de mi deseo.  La voluntad de poder se instala en la Lebenswelt, el mundo de la vida.

Así, Nietzsche abomina del platonismo y del cristianismo, que instalan el reino de lo suprasensible. Dios ha muerto. Lo reemplaza el Superhombhre. El hombre es un puente entre la bestia y el superhombre.

1927, “Ser y Tiempo”: el Dasein existe en “estado de arrojo”, estado de e-yección. Arrojo temporalizante hacia sus posibles (el posible de todos sus posibles es la muerte, de aquí que el Dasein sea “para la muerte” y asumirlo implique su “autenticidad”).

Pero... Heidegger retrocede. Si el “ser ahí” es el “ahí del ser” es porque es por el Dasein que la pregunta ontológica, la pregunta por el Ser, viene al mundo. ¡Esto es neo-kantismo!, se horroriza el Maestro de Alemania.

Y decide hacer su “viraje” (Kehre). Ahora el Dasein es el ente que ha “olvidado al Ser” por consagrarse al dominio de los entes a través de la técnica. El Ser “se retira”. Por fin, en la “Carta sobre el Humanismo” (1946), el Ser encuentra su morada, el lenguaje, y el hombre es meramente su pastor.

1943, Sartre, “El Ser y la Nada”. Si hubiera un Dios el hombre tendría una esencia. No hay Dios, ergo no la tiene. Es un existente. La existencia precede a la esencia y el hombre, a partir de sí, debe darse el ser eligiendo y eligiéndose. Nunca logrará saciar la pasión de ser “algo”, ya que es una “nada” que nihiliza el ser en su pro-yecto temporalizante. La conciencia es un agujero en la plenitud del Ser. La conciencia es libre. En suma, la libertad es el fundamento del Ser.

Foucault, “el hombre ha muerto”. Nace la estructura. El antihumanismo.

Althusser declara el “odio al hombre”. Niega al Marx “humanista” de sus escritos juveniles y consagra al Marx “científico” de “El Capital”. Una mezcla entre la “Carta sobre el humanismo” y el modo de producción marxiano.

Derrida, deconstrucción. Giro lingüístico. Crítica de la metafísica de la presencia. “No hay más allá del lenguaje”. Siempre Heidegger: la morada del Ser es el lenguaje. El secreto lo tienen los poetas.

Bien, hasta aquí.

Ahora, ¿ha muerto Dios? No: Dios es el octavo pasajero.

Es el “absoluto” del que ninguna filosofía alcanza a prescindir.

Seamos osados:

Descartes: Dios es el cogito.

Kant: Dios es el sujeto trascendental.

Hegel: Dios es la sustancia devenida sujeto. El desarrollo de la autoconciencia hasta el Saber absoluto. Y, en última instancia, el Estado.

Marx: Dios es la materia, es la historia y su redentor (su Cristo) el proletariado.

Nietzsche: Dios es la vida, la voluntad de poder y el Superhombre.

Heidegger: Dios es el lenguaje. Porque ahí mora el Ser. Pero, en rigor, el Ser es Dios.

Althusser: Dios es la estructura. (Para colmo, jamás demostró cómo “cambia” la estructura. O sea, tiene la fijeza de lo Eterno.)

Foucault: Ha muerto Dios. Ha muerto el hombre. Ha muerto el autor (Barthés). ¿Qué queda? La arqueología, la genealogía, el lenguaje y...¡Jomeini! En Foucault Dios es… ¡El     Poder!

Sartre: Dios es el “para sí”. El hombre del humanismo sartreano. La “praxis” en la Critique. La “nada” nihilizante de “El SEr y la Nada”. Dios es la libertad del sujeto práctico que fundamenta el ser. Hasta el ser de la alienación. La libertad es el fundamento de la alienación.

Derrida: Dios es el lenguaje. Dios es el texto. Es un Dios sin trascendencia, que remite a sí mismo.

Lacan: Dios es el inconsciente. ¿Por qué? Porque está estructurado como un lenguaje. Porque como dijo el maestro Heidegger: el Ser es lenguaje. Somos lenguaje. Y Lacan –dicen algunas malísimas lenguas-– se reduce a veinte conceptos de Heidegger.

O sea, la filosofía no puede existir sin un fundamento, sin un absoluto, sin un punto de partida indubitable. Si a “eso” lo llamamos “Dios”...

Dios no ha muerto ni morirá jamás. Estamos condenados a darle otros nombres y a ponerlo en otros lugares. Pero difícil que los hombres puedan vivir sin absolutos. O, al menos, sin motivos esenciales, fundamentales que entreguen un sentido a sus vidas. Dios es el eteno alienígena.

martes, noviembre 07, 2017

Cuando te hablen de sentimientos...


¿Por qué esta súbita aversión por Dostoievski?

¿Reflejó antirruso de, un checo traumatizado por la ocupación de su país? No, pues nunca ha dejado de gustarme Chejov. ¿Dudas sobre el valor estético de su obra? No, pues la aversión de la que yo mismo estaba sorprendido no aspiraba a ninguna objetividad.

Aquello que me irritaba en Dostoievski era el clima de sus libros; el universo donde todo se vuelve sentimiento; dicho de otra manera: donde el sentimiento es elevado al rango de valor y verdad.

Era el tercer día de la ocupación. Me hallaba en mi auto, entre Praga y Budejovice (la ciudad donde Camus situó su Malentendido). Sobre las carreteras, en los campos, en los bosques, por todos lados acampaban los soldados de infantería rusos. Después, detuvieron mi auto. Tres soldados se pusieron a registrarlo. Concluida la operación, el oficial que la habla ordenado me preguntó en ruso: "Kak chuvstvuietiece?", es decir: "¿Cómo se siente? ¿Cuáles son sus sentimientos?". La pregunta no era ni mal intencionada, ni irónica. Al contrario, el oficial continuó: "Todo esto es un enorme malentendido. Pero se va a arreglar. Debe saber que nosotros queremos a los checos. ¡Los queremos!"

El paisaje devastado por millares de tanques, el porvenir del país comprometido por siglos, los estadistas checos arrestados y secuestrados y el oficial del ejército de ocupación haciéndome una declaración de amor. Que se me entienda: no quiso expresar un desacuerdo con la invasión, para nada. Todos hablaban más o menos como él: su actitud no se fundaba en el placer sádico de los violadores, sino en otro arquetipo, el del amor herido: ¿Por qué estos checos (¡a los que queremos tanto!) no quieren vivir con nosotros y de la misma manera que nosotros? ¡Qué lástima que haya sido necesario utilizar tanques para enseñarles lo que es el amor!

La sensibilidad es indispensable para el hombre, pero se vuelve temible desde el momento en que se considera un valor, un criterio de la verdad, la justificación de un comportamiento. Los sentimientos nacionales más nobles están listos para justificar los peores horrores; con el pecho henchido de sentimientos líricos, el hombre comete bajezas en el nombre sagrado del amor.

La sensibilidad que reemplaza al pensamiento racional se vuelve el fundamento mismo del no entendimiento y de la intolerancia: se vuelve, como lo dijo Carl Gustav Jung, la "superestructura de la brutalidad".

La elevación del sentimiento al rango de valor se remonta a muy lejos, tal vez hasta ese momento en que el cristianismo se separó del judaismo. "Ama a Dios y haz lo que quieras". dijo san Agustín. La célebre frase es reveladora: el criterio de la verdad se desplaza del exterior hacia el interioÍ, hacia lo arbitrario de lo subjetivo. La ola del sentimiento de amor ("¡ama a Dios!") reemplaza a la claridad de la ley y se vuelve el criterio (¡cuan flojo!) del comportamiento.

La historia de la sociedad cristiana es una escuela milenaria de sensibilidad: Jesús en la cruz nos enseñó a adular el sufrimiento; la poesía caballeresca descubrió el amor; la familia burguesa nos hizo sentir la nostalgia del hogar; la demagogia política logró "sentimentalizar" la voluntad de poder. Toda esta larga historia ha modelado la riqueza, la fuerza y la belleza de nuestros sentimientos.

Pero a, partir del renacimiento la sensibilidad occidental fue desequilibrada por un espíritu complementario: el de la razón y la duda, el del juego y la relatividad de las cosas humanas. Entonces, Occidente entra en su plenitud. Cuando la pesada irracionalidad rusa cayó sobre mi país, sentí una necesidad instintiva de respirar fuertemente ese espíritu. Y me parecía no estar concentrado con tal densidad en ningún otro lado como lo estaba en ese festín de la inteligencia, el humor y la fantasía que es Jacques el fatalista.


*Jacques y su Amo-Homenaje a Denis Diderot
Milan Kundera

MIna normal

https://www.minutouno.com/notas/3048357-la-cirujana-nordelta-escucha-el-desopilante-audio-que-se-volvio-viral