viernes, noviembre 02, 2012

Robertito está vivo

Acaso el título tenga que ver con el final, un tipo abraza a Plant y el gesto no parece nada cariñoso, ni amable. Es más, el cantante de Zeppelin, cae al piso, hasta que otro de los intrusos en el cierre del recital, saca de encima al agresor. Saverio abre bien los ojos. El acto resulta injusto para una noche soñada, "I m fine", dice el artista tambaleando. Injusto para un recital intenso, atípico, en esto de ver históricos en la piel del presente sin caer en ridículo. Me pasó un par de años atrás descubriendo a Gabriel con su pasito Sleghammer, resultando un gordito simpático, antes que el tremendo artista que fue. Sucede cada vez que se lo ve a Charly en circunstancias diversas, incluso al Fito moderno, la vejez le sienta brava. En cambio Plant, sumó porte, criterio, sentido común, sin ridiculizarse. Un Luna repleto, con muuuchos jóvenes, un hijo atento al sonido y a la banda, aunque Gilmour y su sensibilidad pesa sobre su mente y un africano en escena para demostrar con arte y magia por qué la música comienza con ellos (a pesar de que siempre se sentirá la falta de Page, mientras el bueno de Bob, cante donde sea).
Regreso, Mac, a las apuradas entre autopistas y fritas con movilidad propia. El Rojo empata y agradezco no haber ido a verlo, para compartir con mis otros ojos, una leyenda viva de un tiempo hermoso.
http://youtu.be/evYJNKGl0Gs