Mostrando las entradas con la etiqueta Spinetta. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Spinetta. Mostrar todas las entradas

viernes, diciembre 18, 2015

Transformers y kamikazes

Trasvasamiento generacional y crisis
Pongo primero en contexto, no no me drogué. Miércoles medianoche de postfutbol, escucho a Rep con Luis Quevedo en la radio hablando del sujeto prótesis en el que nos hemos convertido, a partir de un libro nuevo. "Veo un alumno en mi aula levantándose de golpe y saliendo, con seguridad, algo en su cuerpo vibró", bromea el comunicólogo al dibujante para graficar la dependencia virtual que hoy nos alimenta.
Entonces recuerdo mi última y reciente reunión con amigos de la infancia y su persistente obsesión por desviar conversación y charla hacia sus pantallitas, las nuevas tablitas de la ley. Desubicau quedé.

Apago la radio y salgo al anfiteatro de Gerli, cerca de los siete puentes. No hay nubes pero la noche suelta algunas gotas. Picadita improvisada en la calle de palitos y birra, el papi competitivo deja de ser tema de conversación por las primeras esquirlas o potenciales heridas de #paísdelalegria.
"El primero de enero ya 5 mil laburantes del Correo saben que no vuelven", cuenta uno de los laburantes del centro cultural. "Hay que creer en las redes, estos no son los 90, ni la dictadura, la gente hoy se expresa y eso va a tener un peso importante", agrega otro, con ilusión, minimizando la flamante hegemonía recuperada por los medios de siempre. Personalmente su comentario me remite a aquel ingenuo pedido de clandestinidad de los setenta que tanta sangre significó.
 Al día siguiente ratificaré algo de esto, la tele exhibe a cuentagotas la cobertura de una importante manifestación. "Los negros", que describen los antik en la calle, son reemplazados como "los de la Cámpora", según Clarin y La Nación, en esto de poner las cosas en su lugar y a la medida de los nuevos aires y ningunear/nos a los  flamantes derrotados.
La búsqueda de responsables que votaron a Macri, entre el grupo futbolero suburbano, me suena a reproche viejo. Digo que el Frankestein que nos gobierna fue lamentablemente creado por Cristina y se me enojan. La hora y las faltas de respuestas adelantan los últimos sorbos.

24 horas después lo escucho a Dady Brieva asumiendo el error de comunicar mal, en Duro de Domar considera que la idea del cambio prendió, que al enemigo, (como el fútbol del Barza, pienso, con sus rivales) no lo tenés que dejar con vida, en relación a las diferencias de fuerzas al momento de comunicar.
Lo que vendrá, presume Brieva, será laaaargo.
 El ex humorista habla con sensatez, no se zarpa para ofender a su amigo Del Sel a quien respeta y preserva ("aunque no hablemos de política", comenta como quien no quiere alterar la lealtad del sentimiento por la ideología) También cuenta que haberse sacado una foto junto al cajón del Pocho, en su primavera, le significó lo máximo. "Fue como decirle a mi viejo, llegué", se sincera para luego agregar "bueno, también me pasó la última semana sacándome una foto con la presidenta, se ve que no tengo suerte", manifiesta en esto de alcanzar objetivos a destiempo.

Hoy viernes, sin recital de Gilmour y con la efervescencia de los diálogos difíciles con mi hijo adolescente (¿trasvasamiento generacional?), tengo la suerte de escuchar en mi vieja bandeja recién reparada, la joyita más importante de mis long plays, Kamikaze.
Dos versos del flaco, me estallan la cabeza.
Ambas por su profundidad, aunque se ve en distinto contexto. Si leés sin cantar Barro tal vez, no podés pasar por alto lo siguiente: "aunque solo quede tiempo en mi lugar" y "mi cerebro escupe ya el final del historial del comienzo que tal vez reemprenderá". TOMA, las escribió a los 14 años. A ver tuitero lúcido, pedile a a tu smartphone un random ingenioso capaz de igualar semejante poesía.

Bromas aparte, el sobre naranja del disco y el largo discurso de Luis, podría marear o adormecer al lector más ambicioso (y seguramente más ignorante de aquel que fui cuando salió a la venta) De todos modos, quiero extraer un párrafo para que, ojalá puedan y tengan la dicha de disfrutarlo como yo.
...Vivimos calificando entre los rubros de nuestra ignorancia. Es por eso que admiro profundamente la decisión de aquellos jóvenes kamikazes, al margen de la abominación de la guerra. Su proporción de sensibilidad es dramáticamente más profunda que la de haber permanecido escuchando estas canciones esperando por papá y mamá. 
¿Lamentablemente no hay más Kamikzaes de la vida creativa? 
Muchos han sido enrolados en la necesidad de crear una oferta para ser consumida. Poco ha quedado del verdadero proyecto de ser en este sinnúmero de cualidades entre las que nos movemos.
Y encima sé que muchos nos advierten acerca de la direccionalidad de escapar del desafío de vivir pensando que todo se resuelve con un poco de rock and roll. 
No creo particularmente que la vida nos despierte una, digamos tercera vez, para reaccionar contra lo que nos obstruye desde siempre. Todos debemos ahondar  en ese ser que amamos confiadamente único, entre aquellos que mantenemos obsecuentemente dentro nuestro...

viernes, septiembre 05, 2014

Nosotros y Gustavo

"Cherati (así con ch) es un chetito", catapultó Luca y esta entrevista que trascendió mucho tiempo después del éxito de Soda, sirvió para quienes supimos mofarnos con aquella banda que, como pocas, sabía hacer bailar hasta a los rockeritos, a la que también miramos de costado aunque sin dejar de escucharla.
"Son como The Cure, pero livianos, el tipo viene de la comunicación, por eso compone prolijito", concluíamos algunos del conurbano.
Chetos vs. rockeros y la consabida pelea con los ricoteros en esta búsqueda obsesiva de encontrar arte en la popularidad y negarnos en la exquisitez de los niños privilegiados, era motivación en un período donde lo que más preocupa es la originalidad y diferenciarse como sea.
Y ahí están los tres, haciendo de los ochenta un carnavalito, con el paisaje despojado norteño. Esa contradicción posmoderna de Cuando pase el temblor, que con tres pibes falsamente dark cobraba un magnetismo insoportable.
Obras, los raros peinados, vestuario cuidado se sucedía en su rapidísimo ascenso, negado para que finalmente terminemos desistiendo con nuestro falso rechazo adolescente para sucumbir ante el incuestionable Signos.
Ni siquiera el ángel de la ciudad de la furia, imprimiendo nuestra sospecha publicitaria (en definitiva él y Zeta, estudiaban Comunicación en "alguna universidad privada") para quienes reconocimos en el blanco y negro nuestra querida Alas del Deseo, bastó para banar la recurrencia de esta altura un tonto rechazo.
Porque si algo hizo Gustavo fue interrogarnos como sociedad.
Ehh, para tanto ¡y claro!, entonces Charly era casi telúrico entre el ámbito estudiantil (máxime después de Serú), Spinetta adorado, aunque un tanto distante por sus letras y su arte y Soda...Soda le puso algo que los setenta se habían guardado, acaso por una forma diferente de decir...
Soda le dio a las canciones sustancia erótica, sensualidad. Resulta raro ratificar este concepto pero cada letra del guitarrista, refiere a un juego personal, a un código cómplice, que va más allá de aquella "parte insegura", o de la casi popular estrofa "siempre seremos prófugos".
Que alguien te diga "hasta dónde llegaré", "tratame suavemente" (gentileza Melero), "haré lo que  me pidas", "entre tus piernas" y decenas de frases que refieren a un vínculo eximido del deber ser, de lo "que corresponde hacer, decir o sentir", deja más que a las claras los argumentos de un fenómeno que terminó siendo abrazado por, al menos, dos generaciones.
Y en este sentido, la pregunta sería ¿cómo una bandita porteña, se posó en toda Latinoamérica para que ésta finalmente se rindiera a los pies de su embrujo?
Acaso la respuesta se halle en aquel video. No debe haber antecedentes de aquel momento en el que el  pop, se explaye y se expanda en un ámbito desértico sí, aunque indígena; de este lado del mundo.
Por supuesto, que no se puede eludir el interés comercial en esto de bajar de Mexico hasta barrer todo el territorio en esto de "dar a conocer nuestra música". Claro que Soda fue mucho más que eso. Y en este sentido, otra vez, las metáforas para hablar de nosotros en código, sin ser explícitos, pero sinceros en las vivencias íntimas, sirvieron para que millones de "sudacas", comprendieran ese mensaje sencillo aunque encriptado.
Y ahí están esos chicos, bailando, tomando la posta de Virus, en la 9 de julio. Ahí Gustavo se anima a mezclar Superhombre en un estadio con el principio de La Biblia de Vox Dei, como para recordarnos que el rock progresivo nacional no es ninguna quimera. Lo mismo pelando a cuentagotas en otro show, un poquito de Puentes Amarillos. Los proyectos con García y Tango, la química con Daniel Melero en un subestimado pero prolijo y cautivante Colores Santos, una momentánea simbiosis con Richard Coleman, ¿fuente de consulta? las invitaciones a Tweety Gonzalez, ex soldado de Fito, la sumatoria de atractivas y talentosas muchachas del rock, para quitarle al género el sostenido y arcaico machismo, nos ayudan a entender a la distancia, de por qué Cerati es inigualable.
Bocanada con la sucesión de canciones en su carrera solista, más que ratificar, llegaron para exhibir en todo su esplendor a un talento enmarañado en el precio de construir una banda única e inigualable dentro de este meridiano, aunque humildemente podemos decir desde la Argentina, en sintonía con el mejor cancionero rockero y pop de nuestro país. No por nada, algunas bandas contemporáneas de aquí y allá, "suenan muy Soda", dando al formato de "rock latino y bailable", una matrix stereo inconfundible e irreemplazable.

Recordarlo con Crimen y Puente, para dejar atrás el Zoom del Planetario y otras experiencias en sentido revival, confirma el valor de un Cerati íntegro en lo artístico y audaz, en esto de no repetirse.
Fuerza Natural, su último trabajo, suena casi como una maldita ironía del destino, a quien la vida se le esfumó naturalmente de la noche a la mañana, con un calvario familiar de cuatro años. Los dioses norteños, sin embargo, dejaron una última letra, Cactus, ratificando aqu
ello de que lo que se dijo ayer, repercute mañana.
Salud Gustavo, no donde estés porque tu obra "vive en nosotros"

Cactus suaviza mis yemas con su piel
Tiene cien años, solo florece una vez
En tu nombre, en tu nombre
Y tiene un veneno, mas amargo que la hiel
Con solo invocarte, voy a convertirme en miel
En tu nombre, en tu nombre
Cuando te busco
no hay sitio en donde no estes
Y los médanos, serán témpanos
en el vértigo, de la eternidad
Y los pájaros, serán árboles
En lo idéntico, de la soledad
En tu nombre, en tu nombre
Y cuando te busco
no hay sitio en donde no estes
Y los médanos, serán témpanos
en el vértigo, de la eternidad
Y los pájaros, serán árboles
En lo idéntico, de la soledad


En tu nombre, en tu nombre

viernes, julio 26, 2013

Lo que no vuelve

(Massa no tiene la culpa, pero el jingle es una tentación para el retruque)

No vuelven
los años inocentes
los libros que muerden
los amores furtivos
los amigos que se creían y
que el tiempo pierde.

No vuelven
las manzanas de las luces
la esperanza desinteresada
todo aquello en qué creímos
otra noción del mañana.

No vuelve,
Spinetta y su luz mágica
Perón con quinquenal reloaded
la izquierda de La Paz,
combativa pero noble.

No vuelve Chachacha
ni sus desquicios,
el Bocha, sus gambetas y balbuceos,
el mejor de los eneros
la mirada de los que sentimos ajenos.

No vuelve la generosidad
de los que mucho tienen,
la misericordia por los afligidos,
la preocupación por los
pobres callejeros.

Con todo el optimismo del mundo,
y la ilusión de sanar el territorio
compartido, lamento decirle
amigo, amigos, que los sueños
como colectivos de la noche,
no vuelven.

...
Por lo menos hasta el alba
y después de cagarte de bien de frío.