jueves, mayo 18, 2017

Misticismo inútil

Cuando la falta de argumentos y razones se adueñan de mi existencia, cuando el sinsentido de mis actos y preguntas comienzan a doler, me cuelgo con cierta liturgia o de algún vago misticismo a fin de sostenerme.



Entonces, el Rojo y su renovado espíritu espartano, según describió algún tuitero, me ayuda cual pibe con historieta nueva.
Después ratifico con el desapego de los míos y sus rechazos que mi sabiduría del orto se choca con la realidad.
Igual insisto, apelo a la ficción, al brindis con amigos, a los recuerdos, al presente transitando caprichosamente como dijo alguien, mi segunda adolescencia, y disfruto del éter para que la radio confunda a la rutina y el culto de lo imposible me lleve a respirar.



Algunas mañanas o medianoches, descorcho con mi persistente inmadurez los sueños de reconvertirme en otros aventureros.
Así comprendo la angustia del Nacho de Better Call...entre servirle a su jefe narco y su rol de matón, cuando no debe coser a destajo, cual hormiga esclava ¿condición del inmigrante? ¿Del desclasado?
O me siento el viejo Mike (Ehrmantraut presto a dejar la cabina del peaje, para saborear el gusto de la venganza, como viejo Quijote que sabe que tiene pocas balas pero que no las desaprovechará.


O, si se me permite, me pienso como Jimmy McGill, embustero y mentiroso, capaz de reescribir la realidad como para contar con la rubia y fiel Kim para toda la vida (enamora la generosidad de la abogada y su capacidad para sostener el amor de su hombre aunque sepa de su costado chanta)
Y los personajes siguen, como cuanta liturgia curativa se aparezca en el camino.
Y comprendo que las series, las redes, los viejos conocidos o la gente extraña que el atardecer de la vida te pone de frente, no son nada si no cuentan con un aspecto mágico desconocido, listo para descifrar.
¿Será que lo evidente cansa? ¿Que las respuestas propias y ajenas cercenan posibles palabras nuevas, factibles pero de demorados movimientos?
No sé, yo pseudo marxista, peronista de Evita, ex católico, hincha del Rojo y de Burgess, voy por mi río místico, acaso sabiendo que su caudal repetitivo y diferente, deberá limpiar o vaciar...