miércoles, noviembre 30, 2016

Un gobierno inconsistente

Abandonemos por un rato la grieta y las cuestiones militantes para debatir. Veamos los números fríos que sugieren sus especialistas y dejemos relatos de ficción con bolsos, garitos y propiedades en todo el territorio para hablar de políticas de Estado concretas.
Pensemos qué sucedió en lo que va de 2016 con el PBI, con la inflación, con la inversión, con el salario, con las Pymes, con los nuevos emprendimientos, con la construcción, con la venta de autos, con el desarrollo energético, con la UIA, con la evolución en el turismo, con el crecimiento en los municipios, con la seguridad, con la educación, con la pobreza, con el hambre, con los planes sociales, con la jubilación, con la investigación científica, con la comunicación social, con la salud, con la asistencia social....
Analicemos todo esto y reconozcámonos defraudados como usuarios, como ciudadanos comunes, como padres, trabajadores, hijos, educandos, integrantes de un mismo territorio, de un espacio que nos une desde nuestro crecimiento, desde la evolución histórica de nuestros ancestros y digamos que, aún cuando el consenso virtuoso de los medios nos explican que lo heredado es el primer argumento de todos los males de este mundo, hay un patriota que te aumenta su mercadería porque no tiene en claro un precio común, hay un profesional que no comprende cuál es el mérito de dedicar más horas a su labor, hay un laburante que vio en silencio la pérdida de horas extras por la suspensión de su jornada laboral, hasta que las cosas mejoren. Hay un bancario más pendiente de las variables financieras que de quien diariamente le confía sus ahorros, hay un docente que debe rendir cuentas, mientras las aulas se descuidan, se vacían, en nombre de una sagrada y ficticia educación.
Nos quieren buenos y críticos sobre lo que pasó.
Pero yo no vi por ahora, una buena razón desde este gobierno que explique por qué el territorio argentino merece ser bien vivido. Por lo menos de este lado de la torta, no hay una sola señal.