martes, junio 14, 2016

El segundo semestre ya fue, doblerockear

Con la aparición del ex de De Vido, en formato Plata Quemada, no queda otra que augurar un semestre de espanto. Traducción: por cada denunciado k, nuevo empome social de Cambiemos, amplificado por las letanías mediáticas que nos asisten ratificando que "todo sujeto que se precie populista, será un potencial cómplice de funcionarios idos o favorecidos".
Menos mal que en casa las discusiones van de Lali Espósito a los nombres de los protagonistas de la saga de Harry Potter.
 O debatir si Jimmy Page es mejor que Pete Townshend, preguntarnos por qué la vecina elige cambiar su negro azabache - que la acerca a la belleza de Mercedes Sosa en tiempos de juventud- , por un híbrido naranjin, probablemente teñido previo para estar a tono con la rubiez de los días que corren.
Entonces, Peti con Alfredo Rosso, hablan por la radio de los años de Expreso Imaginario y el dolor de estómago latente x los 8 palos verdes descubiertos en Gral Rodríguez arrojados a un convento (que representarán la picada de Intratables, los asados de Majul y el Gordo, además de sendas entrevistas de Fantino y Morales Solá a la falsa vidente Carrió), entonces, decía, me recuerda la máxima surgida desde este humilde blog, apenas inaugurado our happiness country.
En tiempo de crisis, que sea rock.
Y, si la suerte nos acompaña, Rock & Pop puede llevar a ser de nuevo, aunque otra cosa bien distinta. Si los tipos genuinos como Peti, De La Puente, Alfredo Rosso, Di Natale, pero también en otros lares, Capusotto, el querido Saborido, la Llinás, pibes del barrio que sepan abandonar jueguitos y la abulia dominguera para juntarse a tocar, si los acoples musicales se encargan de tapar la miserabilidad de los probos comunicadores, el rock estará vivo y calentito.
Y uno, aunque siga contando las moneditas, en tiempos de billetes, entenderá que ni los 500 % de aumento tarifeño, acallarán las ganas de dejar sonar (y compartir) lo que nos pertenece por derecho.