domingo, abril 10, 2016

Futbol argentino, en formato buitre

"Vendernos por lo que creemos que somos"

Si partimos de la premisa de que el Fútbol Argentino y este torneo en particular es una mierda, difícilmente tenga sentido intentar ir más allá de este desmesurado análisis.
El récord de goles entre torneos cortos, la fuerte competitividad de equipos con aparentemente menos valía, y hasta la difícil adaptación de algunos consagrados a este juego (Caso Tévez, por ejemplo), parecen si no decir lo contrario, demostrar otra cosa.
La acusación de corto y desprolijo no alcanza. Los clásicos, por ejemplo, parecen la rivalidad standar sin que afecte las chances de campeonar, considerando que cada uno se juega sus posibilidades en zonas diferentes. ¿Acaso Newells o El Lobo no son capaces de sobrevivir a sus recurrentes magros resultados con el rival de toda la vida y seguir el torneo pensando en otra cosa? Ni que decir de Racing vs. Independiente, Boca-River y Cuervos-quemeros, sus últimos enfrentamientos poco o nada tienen que ver con la evolución o no de cada tabla de posiciones.
 
Pero esta descripción a modo de introducción quiere ratificar algo y es que el bastardeo del fútbol argentino busca un solo propósito: ponerle su cartelito de venta al mejor postor.

Y esto implica del empobrecimiento de la AFA a la entrega de la televisación, a "nuevos dueños", cual imposición de fondo buitre.
La mala administración de los recursos de los clubes está hoy en sincronía con la fallida respuesta estatal del último gobierno. (los resultados que deja el FPT, lo confirman)
Es que más allá del "secuestro de los goles" , la perdida del sentido expansivo y comercial de la transmisión (no sólo interna, si no global) lleva hoy a un vaciamiento del aprovechamiento de este entretenimiento, fundado en un objetivo inmediato y es que el fútbol argentino se convierta en la punta de lanza, para los negocios de posibles emisoras yankis.

Detrás de las acusaciones de corrupción a la FIFA, propiciadas por Estados Unidos, es claro que las permanentes transmisiones del juego, han relegado a la industria televisiva de ese país. Se sabe que la emisión del fútbol no sólo repercute en proveedores de cable y señales premium (local o extranjero)o en la producción de contenidos, si no que por el fácil acceso y el interés que genera el juego, la atención del mismo a alterado la lógica de la industria del entretenimiento.
De hecho, hasta Hollywood se ve afectado hoy por el negocio del balonpié.

En este sentido, más allá de cómo hayan negociado Blatter, Grondona y Platiní los mundiales de Rusia y Qatar, el cronograma futbolero ha sabido instalarse en la mirada global del televidente para no irse nunca más de la pantalla chica (grande, 2.0, o en cualquiera de sus formatos)
Así hoy existe un organigrama perfecto donde conviven, sin pisarse, la Champion League y Copa Libertadores, en sincronía con los certámenes más importantes de Europa y América.
Sin discusión, la detención desde USA a hombres claves en las transmisiones del fútbol en diferentes países, no hicieron más que dejar abierta la puerta a una reformulación de esas mismas emisiones.
A esta altura, no sería desmesurado pensar que además del pago de las multas buscando, una cercana liberación del millonario con gorrita que supervizó la noche del gas picante en la bombonera (sí Burzaco), los potenciales nuevos competidores no se queden con llave en mano en este devenir futbolero del que buscan iniciarse.

Uds. se preguntarán ¿y qué tiene que ver hoy la evolución de Godoy Cruz y Lanús o la crisis de Atlético de Rafaaela, con el Fifagate? Nada y todo.

Por lo pronto, el gobierno argentino dio a entender que, a partir de junio, dejará de hacerse cargo de Fútbol Para Todos; lo que significaría que las transmisiones de los partidos quedarían en manos al mejor postor: léase, el mercado manda, el mercado provee, el mercado decide.

Pues las manos del Estado volverán a ausentarse para dejar que funcionen o actúen personajes concretos.
De hecho ya se hablan de algunos testaferros de Burzaco (sí, ese amigo del presidente y comentarista sospechado) y alguna cadena del país del norte, que ya dejó en claro su voluntad por ocuparse del "asunto".

No habría que descartar en este sentido al propio Marcelo Tinelli, el plan abortado a último momento por Máximo K, para que se haga cargo de Fútbol para Todos, podría ahora ser la alternativa perfecta, en caso de que la presidencia de la Asociación Fútbol Argentino le resulte esquiva.
¿Habrá tenido que ver la última reunión del conductor con Macri con ese ofrecimiento?

Como sea, la noción de fútbol pobre es la perfecta excusa para devaluar todo lo que hace a nuestra idiosincracia. Hegemonizada la transmisión del ascenso en todas sus versiones (retomaron a Tyc), no sería raro suponer una potencial persecución a la AFA de entidades oficiales, en caso de que los clubes pongan trabas al futuro transmisor beneficiado. Si estuvieran en situación de imponer algunas condiciones.

Por todo esto, no hay que descartar que el fútbol argentino, se transforme en el más barato y paradójicamente en la mejor ventana al mundo, made in USA.
De esta manera, los intereses europeos quedarían relegados, la mexicana Televisa quedaría excluida de tal contienda y EEUU tendría chances concretas de involucrarse en la administración de negocios de los futuros mundiales y acaso, condicionar a Rusia, en su propio mundial.

¿Exageración? Quién sabe. Ya Brasil, aún con un mundial 2014 intenso, quedó herido de muerte con el bajo rédito económico que le significó organizarlo. La mala imagen en la previa, denunciando gastos ostentosos salpicó al gobierno del PT.  (¿sucederá lo mismo con Río 2016? ¿estocada final para Dilma?)

Con la convicción de que todo tiene que ver con todo, hasta el acoso impositivo al mejor jugador del mundo (argentino, con marcas poderosas sobre sus espaldas acompañándolo), también es otra forma de ir embarrando territorio.
 El nuestro, que como se ve, lejos está cada vez más lejos de reflejar "la nuestra".