viernes, noviembre 27, 2015

Dejavu 3ro (y vencido x hoy) momento bonvibant en Ushuaia

EL GOURMET GOVIND ARMSTRONG: ARRIESGAR A PARTIR DEL BUEN GUSTO
DISPUESTO A COMBINAR ADRENALINA CON SABORES NUEVOS, EL GOURMET DE LOS ANGELES SE SUMO A EXTREME FOOD, LA APUESTA CULINARIA QUE LANZA INFINITO EN AGOSTO.
Seis de la tarde, noche intensa. Las brasas que iluminan el bosque fueguino de Tierra Mayor resultan escasas frente a los dos grados bajo cero de la region del fin del mundo. Igual no es el frio lo que mas preocupa sino los gestos del hombre de rastas y tez morena. Despues de dominar las motos de nieve y un trineo empujado por perros salvajes, el elegido para conducir Extreme Food se embarca en lo que mejor sabe: cocinar. Sin la seduccion de Francis Mallmann, ni la picardia de Anthony Bourdain, Govind Armstrong se adapta con timidez al ritmo del equipo de produccion de GP Media en esta propuesta creada por el nuevo formato de Infinito. Incluso las sugerencias del Gato Curuchet, un lugareno que conoce la zona y sus manas como nadie.

Por fin, el chef norteamericano combina especies y olores con la carne del cordero patagonico. El propio Curuchet cede frente al manjar. “Esto es exquisito, no se lo pierdan”, propone. La escena se graba. Prueba superada. Paladar negro. En realidad, el final en Ushuaia corona las varias semanas de grabacion del ciclo que desde el martes 4 de agosto a las 20.30 se emitira por la pantalla de Infinito. Durante el proceso de Extreme Food, el chef mimado por celebridades como Leonardo DiCaprio y Al Pacino, entre otros, elaboro platos insolitos con ratas y chapulines mexicanos, piranas brasilenas y las tan codiciadas centollas del canal de Beagle, entre otros. A la vez, en sincronia con la curiosa propuesta televisiva, Govind se animo a lanzarse en caida libre desde cascadas y grutas, enfrentar a salvajes yacares y aprender los secretos de la doma de bufalos. “No me sume al programa por las luces o la fama”, confia a PERFIL el gourmet, que con solo 40 anos coordina y dirige Table 8, tres restaurantes en Miami, Los Angeles y Nueva York, ademas de ser consultor del menu de un par de lineas aereas, uno de los chefs preferidos del Queen Mary 2 y asesor culinario y embajador de Nueva Zelanda. “Se que lo mio no pasa por el brillo sino por mi apertura a nuevas culturas y experiencias”, agrega el muchacho criado en Costa Rica. A contramano del vertigo y del zapping, el hombre se toma con calma cada recomendacion, sin descuidar sus obligaciones de empresario. De hecho, ni aun en la situacion mas riesgosa, deja de chequear su Blackberry, para coordinar las tareas de sus 400 empleados. “La cocina me ha servido para aprender a confiar, a escuchar a los otros. Mi proposito no es acaparar la atencion de los demas, sino descubrir el encanto de personajes como el Gato, que atravesaron por insolitas experiencias”, define. Aunque Armstrong tiene lo suyo. Asi debio lidiar con el lanzamiento de un nuevo restaurante, al tiempo que asumia la propuesta televisiva y comenzaba la crisis financiera. “En cuestion de horas, pase de organizar el ultimo Table 8 del hotel Coope Square de Nueva York a volar en helicoptero hasta el corazon de la selva amazonica. Reunirme con gente encantadora dejo sin sentido al estres de casa.” En el confin. Pero el trabajo en Ushuaia tambien tiene lo suyo y el hombre que se formo en tierras caribenas lo sabe. Tanto el como Andres Raggi, responsable de la produccion original de esta senal de Turner, saben que la sorpresa es clave para el espectador. “Buscamos corrernos del imaginario y al mismo tiempo exponer aquello que represente a cada lugar”, comenta Raggi al diario. Eso si, a veces la realidad obliga a cambiar el orden del dia. La caza del castor, gran depredador del bosque en los Altos del Valle, cedio a la travesia de cuatro kilometros de trineo, hasta llegar al lugar elegido por el equipo de GP Media, donde el plato mas preciado por los fueguinos (el cordero) termino reemplazando a la carne rancia del roedor. “Al espectador latinoamericano se le va a hacer agua la boca”, pronostica uno de los realizadores, mientras saborea los restos de la salsa agridulce de Govind. En cambio, la pesca de la centolla remite al genero bon vivant de la television del nuevo siglo.
La proeza no pasa tanto por el equilibrio que debe hacer el moreno dentro de la embarcacion que cruza el canal de Beagle, hasta recolectar el enorme y rosado crustaceo, sino por el camarografo y sonidista, quienes desde otro barco siguen los comentarios del chef. “Hace mas frio aqui que en la nieve”, se sinceran. Por fin, en la isla Bridge, el vino tinto riega la ultima escena del ciclo, acompanando el capitulo que concluye la serie en Argentina. La idea primaria de Extreme Food vuelve banal la vida cotidiana del conductor. —?Que conmueve mas: cocinar aqui o satisfacer los pedidos de DiCaprio y Pacino? —No hay brillo que pueda comparar todo esto. Respeto a los actores y pagan bien por una buena atencion. Ninguno de ellos me pidio algo complicado. —?Que suelen pedirle? —A Leo le gusta la comida organica, especialmente pescado. En cambio, Pacino ama los bifes, como yo. Hasta hoy ninguno se quejo. El viento de la isla sacude el rostro del protagonista del nuevo ciclo. El sonido del celular suspende los extremos y pone a todos en su lugar. Por Adrian Javier De Paulo (Desde Ushuaia.) Fuente: Perfil Mas informacion: www.perfil.com