viernes, septiembre 11, 2015

Nuestra foto, una más (ex Sono tornato)

Es una foto más, no cualquiera, pero sí una mirada como tantas. La subo a facebook sin decir nada y casi sin pensarlo, los comentarios se suceden, el dónde, la autopista, la lluvia, preguntas. En principio yo había pensado hablar del retorno al yugo, con las secuelas de la adolescencia broncoespasmeada en casa, horas sobre mis espaldas de desgrabación por notas colgadas y un franco desaprovechado.

Debo decir que las tormentas siempre son tentadoras para inmortalizarlas, no hay inclemencia temporal más evidente que los chorros aguachentos caídos del cielo. A cien por hora, con luces peleando por alterar el foco (el de la ruta, no el de la cámara cel), uno tiene la impresión de que el palo está ahí, en los siguientes cien metros. En ocasiones suele cruzárseme un imaginario impacto de vidrios rotos, con uno adentro dando vueltas y vueltas. Estimo que bajo la lluvia, las cámaras de C5N en tal caso se harían un festín conmigo.
Pero no quiero desviarme de los efectos que generó esa imagen. Ahí, a los amigos y colegas de la vida se les habrá disparado otros reflejos. Por eso habría que distinguir la fotografía de tanto autoretratos pajeriles ¿no? Un músico pregunta quién maneja y dan ganas de responder algo que parece simple. No, no es el hijo de Eduardo Aliverti, no. Apenas uno que hace malabares en un tramo de menos de 20 kilómetros.
Hay una luz en la Buenos Aires-La Plata que sorprende, aún con lluvia, asoman las arboledas, cuando manejás cansado, sentís que los del otro carril se te pueden venir encima. Creo que estoy dando demasiada información, como para ser bochado en la próxima renovación del registro.
Sono tornato había sido el nombre borrador de este post, cual desafiante (he vuelto), aunque a propósito de nada. Lo cambié mejor por Nuestra foto, una más. Esa que integra percepciones, sin amuchar de prepo.
Enjoy it.