viernes, abril 03, 2015

Medidores tiran la cadena

Disciplinados, a la hora de repartir sopapos, tanto desde los diarios, por supuesto vía twitter y, en menor escala a través de facebook, suelo leer cómo la muchachada se encarga de minimizar a Cristina cada vez que sale a hablar por Cadena Nacional.
Sea el tema fondos buitres, Malvinas, Amia o un aumento a jubilados, @todorating, television.com @realtime o @mosquitamuerta (expertos en ibope y aledaños), gritan a los cuatro vientos un "diagnóstico" que tiene mucho de acto reflejo para confirmar que la audiencia huyó indefectiblemente, porque lo que se dice no interesa.
"Baja el aire, sube el cable"
El rating de todos los canales suma...
Disminuyó respecto de la cadena anterior
Y más allá, de diferencias partidarias, hay una jactancia pseudointelectual que nos explica a todos que un gobierno sin rating siempre es mejor. O por lo menos este.
Que las voces autorizadas miden bien. Ahí están las lágrimas de Lanata operado para enseñarnos lo bueno. Que el pueblo no se equivoca cuando tiene el control remoto, pero poco dicen algo acerca de quienes controlan la mirada de la información.
Sólo se realzan los exabruptos presidenciales, el contexto y el sentido es pura patraña.
También hay un desprecio de las ideas emparentándolas con el verso y una explicación que mina todo proyecto oficial con un cada vez más discutible "se robaron todo".
Como si el robo fuera el delito primario. No hay derechos, el Estado debe responder por todos, cobijarnos, protegernos, satisfacernos. Al mundo privado, no debe pedírsele nada.
En definitiva, es lógico, cambian gobiernos, cambian proyectos y lo que prevalece en esta país es el sentido de propiedad privada. "Un auto es más acariciado que un hombre extraño", cantaba Cordera en Bersuit y ese valor se impone por encima de todas las cosas.
Lo específico es hablar del rating, de pensar que la verdad iluminada se vincula a la tendencia (no aquella setentista), si no la que marcan las encuestas, las audiencias, los receptivos comunicadores.
El pueblo se equivoca si es ignorante y la sabiduría de éste se enciende si cumple con ciertos preceptos de los que se distinguen como"bienpensantes".
Lo más doloroso de todo hoy es por qué faltan debates sobre lo que se dice en la Cadena Nacional, por qué no hay discusiones lúcidas en torno a los valores que se realzan. Sí, ya sé, las acciones de la presidenta pueden ser rebatidas o discutibles, pero la de ayer, sobre Malvinas y el sentido de los argentinos en el Mundo, ¿no reclama un pensamiento colectivo capaz de superar la chatura de la queja?
Como sea, si en la próxima Cadena Nacional, se confirma que el especulador Singer realizará negocios con los candidatos opositores para las Paso, o que la Comunidad Económica Europea evitará comprarnos nuestros insumos, o que la ley a favor de los diabéticos ya se aplica en la Argentina, nuestros comunicadores virtuales estarán ahí, para recordarnos, ratificarnos y explicarnos, que la Cadena, no supera los 20 puntos entre los cuatro canales de aire. Lo importante.