miércoles, marzo 18, 2015

Monólogos que se repiten y un Tortonese Nostálgico

Cada noche, antes de dormir, me cruzo con los hiperreiterativos standaperos de Comedy Central.
Bueno, los tipos no tienen la culpa, en realidad lo que se emite una y otra vez, son la decena (si no son menos) de capítulos que grabaron tiempo atrás.
Allí busco algo del humor que ofrece esta suerte de canal mordaz.
Reconozco que algunos logran su objetivo.
Así, como un tonto a veces me levanto gritando "mirá lo que sale un café", o recordando la sensualidad de una robusta miss porteña que se mofa del conurbano "Tuve un novio de...Merlo", bromea con arte y gracia.
Sin embargo, la reiteración siempre me hace suponer que el propósito de la señal debe ser otro.
Es que desconfío mucho de esa recurrencia de los canales por insistir con sus productos: Casados, los Simpsons, en su  momento Simuladores, atraen al espectador pero su permanente repetición deja abierta la puerta a terminar por el hartazgo.
Bah, en realidad, los tipos de la señal, no tienen formatos nuevos como para llenar ese horario.
Igual, creo que detrás del insistente goteo de exponer a los diez o doce monologuistas argentinos y otros tantos chilenos (alternando a veces las media horas para disimular un poco), debe haber alguna intención.
Entretanto Humberto Tortonese oficia de presentador.
Es raro el flaco reteniendo su capacidad actoral para no opacar a los protagonistas.
Incluso, se nota que soltar "lo que se le ocurre",  incomoda a los invitados y no ayuda.
Extraño, por ejemplo, fue verlo intentando emular su paso por el Parakultural con su trío maravilloso.
 El poema de Alfonsina Storni, "Agua", que solía disparar el arranque del show compartido con Batato y Urdapilleta, en un escenario mainstream, ratificó la frialdad de este restaurado género cool, de andar contando historias graciosas en formato Ted.
De  hecho, su rostro dejó entrever algo de melancolía. Lo de siempre, revivir una experiencia intensa y no contar con la complicidad de tus interlocutores históricos para disfrutarla.
En contraste, afortunadamente, rescaté del bendito youtube un


a versión de aquel poema durante el paso inolvidable del trío que devino en pareja (Torto y Alejandro, con Gasalla), que conserva la magia de entonces, mediatizada, por supuesto.

https://www.youtube.com/watch?v=Kct3oNmjB3I