martes, septiembre 24, 2013

Claudia


En esta queja que nos caracteriza a los periodistas, cuando nuestra profesión se nos extingue lentamente, descubrí en Facebook a Claudia Selser, hace poco menos de un año atrás, creo. Me impactó su sonrisa, sobretodo porque tenía entendido que en esto de transitar redacciones, la última parte de su profesión, sabía, no se correspondía con su silencioso talento. La tenía en la retina, como se guarda la firma de un colega de esos que la vida no cruza pero dan gusto leer. Lógicamente su apellido remitía a Gregorio, otro emblema de los años progres mozos, pero nunca había hecho tal asociación. En Clarín, en Página, la tipa se movía como una periodista lúcida, abierta, con el virtuosismo de quien edita su nota desde que fue soñada entre especulaciones hasta cerrar el último epígrafe.
"Trato de ver las cosas con otras perspectivas, intento acompañar a colegas en circunstancias de Crisis", me reveló en esos chats esporádicos, pero milagrosos que a veces superan la mediamediocridad. Me entusiasmó la posibilidad de probar por fuera de la gráfica formal otras vertientes. Siempre tengo esa puta costumbre de buscar en gente valiosa, en amigos, una alternativa periodística, según mis maestros. Deformación universitaria, que se golpeó siempre con el ego oficioso de nuestra vocación.
O sea que la tipa, luchaba, hasta el infinito, de a ratos compartía murales al mejor estilo París del 68, en formato siglo XXI.Voces de aliento, de matices profundos para incomodar lo dado, lo previsible, lo estructurado. En definitiva, también se dedicó a la psicología, de ahí su virtud. 
La  noticia de su muerte, escrita casi tímidamente en un comunicado de la UTBA y sin el rebote esperado de los medios que la cobijaron (al menos al principio), ratifica esa idea de que laburantes y empresas, nunca van de la mano. Y la plusvalía de un buen texto periodístico, sólo responde a la inmediatez o al efecto deseado de la primicia. En este sentido, la lucidez de Claudia salteaba el vértigo del día a día, jugándose por la profundidad, llámese información general, suplementos femeninos o revistas domingueras.
Su facebook, continúa así, como quien no cierra ningún canal...como un libro por espiar invitándonos a lanzarnos al relato, al descubrimiento. Allí, la mujer observa como quien vive el día a día a conciencia, sin el estrés de enfrentar la disidencia cotidiana o los caprichosos títulos impuestos por el régimen de un cierre. Periodista y psicóloga, en libertad, salud y más realistas que nunca, gracias por enseñarnos desde tus textos a buscar más imposibles. 

* Me tomé el atrevimiento de usar su foto de Face, está bueno recordarla con esa alegría.

http://www.clarin.com/mujer/donacion-deberia-anonima_0_476352432.html

http://edant.clarin.com/diario/2007/07/01/sociedad/s-01446481.htm

http://www.entremujeres.com/vida-sana/psicologia/clarin_mujer-emociones-psicologia_0_587941295.html