martes, abril 30, 2013

Máximas paradojas

Ya es reina, o casi. Algunos twitteros celebran el hecho de que un argentino audaz, logre colarse entre la multitud de Dam portando un cartel en contra de la rererereelección, en el mejor día de la vida de Máxima Zorreguieta Cerruti. Aflojando!! que lo que hoy se celebra no es ni más ni menos que la consolidación de... ¡la monarquía! ¿Hay otra forma de poder que supere esta perpetuación en el gobierno? Pero no, el glamour de la realeza "no es lo mismo", dirán quienes sueñan con príncipes de colores y cuentos infantiles, esos, que nos templaron el espíritu y por los que aprendimos a separar las aguas, entre ricos y pobres, entre flemas y barro, entre goces materiales y virtuales y la realidad de lo cotidiano.
En la tele gallega, el repaso de Máxima Zorreguieta para escalar la colina de los países bajos, comenta muuy al pasar, el vínculo ente su padre, Jorge y la dictadura de Videla. Detalle que transforma a la asunción en una felicidad incompleta, afortunadamente salvaguardada por encajes, tonalidades y trazos sutiles que logran olvidar la resonancia de un mal trago, falsamente de antaño.
Y he aquí, la paradoja, justo hoy, las Madres de plaza de mayo celebran sus 36 años de sus interminables marchas en la plaza. Sin tulipanes, ni cámaras, ni debates de la tarde, otras mujeres estarán para enseñarnos que después de las perdices, la vida transcurre entre misterios, dolor, sobresaltos y esperanzas. Que existen ágapes en los que salvo algún colado, difícilmente seremos invitados. Por suerte la tele nos ayuda a no espiarlos. Una panzada del encanto de su majestad elevará a los cielos las súplicas de miles orando por la afortunada Máxima, difundiéndolo casi por cadena. En la calle, zapatos anónimos repiten sus recorridos de regreso. Quizás un tanto apurados. Mañana es primero de mayo.