viernes, diciembre 28, 2012

La última mochila de 2012

En apariencia (solamente) resulta más liviana. Hay cinco kilos de más que desentonan en cuerpo y alma, pero también hay elementos, circunstancias, sensaciones difíciles de evaluar en esto de medir espacio con capacidad real.
Algunas frases que elijo no callar, como la de Saverio en su fiesta de egresados...cito again:
- Fiesta de egresados de Saverio. DJ no afloja con los wachiturros hasta que decide cambiar...suena "el bombón asesino". Entonces, mi hijo se acerca y entre perturbado e irónico comenta: "ok, ok, just a little pinc".
Pero otra, más despojada con mi abuela el 25 señalándome desde la cama al muchachito guitarrista y enunciándome sin temor a herirme:
"estará avergonzado por verme asi?"

Está el regalo de una amiga viajera que desafía mi futuro y a la distancia ocasional de su realidad en Alemania contrapone una agenda mágica de esas donde canciones, artistas y lugares obligan a la automática escritura. Lindo examen para ejercitar en 2013.
Hay una mujercita, flamante pianista que alegró la nochebuena con sus austeras pero dulces composiciones en la flauta traversa y hasta una canción coreográfica a capela de su heroína mediática. Bendita esta piba que  va aplacando a la protagonista interior del exorcista.
Hay otra mayor que se banca mis toses y fiebres, me cuida y alimenta como un rey, hace de equilibrista con los sobrecargadas ansiedades familiares y protege a la moribunda Dora como nadie.
Un par de discos viejos que vuelven a colarse en fin de año: The final cut, x el floydiano de la familia y Californication, para que la intensidad o falso vértigo del calendario pueda devenir en alegría.
Un encuentro fugaz, con amigo del barrio reconvertido junto a su esposa y también amiga mía, en ciudadanos de Montreal (aunque antes lo fueron del mundo), bebiendo ellos la liviana y él fumando unos correntinos que remiten a mi pipa de tabaco fuerte (nada de truchos saborizados)
Hay dos cierres en siete días, una pelea de mujeres y brujas en redacción y la tozudez que está de moda en los medios con más pelusas que ombligos...o más ego que contenidos.
Cierto desencanto por ver cómo una amiga se planta en su rol jerárquico y la obstinación la marea en sus derechos, descuidando el "sentido socialista de sus empleados", por lo menos así la veo hoy.
Están los 50 grados de sensación térmica del sábado, el tornado del domingo, el lechón de mi cuñado, los árboles caídos y su jacuzzi made in casa.
Los deseos de buen año disipados por cumpleaños intercalados, la hermosa casa en Cariló que no podré disfrutar; la exquisita remera de Artaud que me dejó papá Noel; el traslado que me espera de mi abuela al geríatrico nuevo visualizado cual Edén.
Bueno, finalmente y como siempre, otra mochila pesada más para cargar en diciembre. Ojalá mis sentidos se vuelvan minimalista alguna vez.(mis sentidos, no la escritura, aclaro).
Por último hay un saludo muletilla "por un mejor 2013 para vos y los tuyos", que ya instauré desde algunas respuestas vía mail Es absurdo, si considero que no hay otro 2013 anterior que haya sido peor...acaso porque 2012, tuvo tanta carga y mala leche, que merece haber sido medio yetattore. Con este jueguito inconsciente, a los amigos virtuales, les deseo algo mejor.