miércoles, octubre 17, 2012

Charito

Llegó un domingo, impensadamente, sobrina del mejor hermano que tengo (que no es el único, aunque la formalidad diga otras cosas), decía llegó por azar, después de que el 4D, sugiriera el parto más prematuro de la historia familiar. El peso de este capullo, sacude por su pequeñez: 675 gramos de vida, de latidos, de almita. Y ahí está, a punto de cumplir su segunda semana, alternando respirador, impulsando a Aldana su mamá a brotar toda la energía posible del aire; a llenarlo a Ezequiel de vida, a pesar del bajón de la incertidumbre. Charo, debía nacer en diciembre, pero el orden del desorden universal la quiere con nosotros ahora. Nosotros que debemos ser pacientes, con nuestras ansiedades, nuestras preocupaciones, no con la esperanza. Me tiento con eso de buscar el significado de los nombres gugleándolo y cumplo:
Análisis por numerología del nombre Charo

Naturaleza Emotiva: Naturaleza diligente, cuidadosa y emotiva. Tiene originalidad, adquiere intelectualidad y recibe autoridad. Ama lo posible y lo imposible. Le gusta sentirse realizado y mejorado.
Naturaleza Expresiva: Es exigente. Se expresa en forma original en la intimidad y en la integridad. Se distingue por su delicadeza. Ama el buen criterio y el misterio. Busca la aprobación.
Talento Natural:
Es mente de pensamiento previsor. Se expresa como pensador práctico, que planea en grande y al planear se sirve simultáneamente de la codificación y de la demolición. Recibe aumento en las empresas que requieren de métodos de esfuerzo organizado. Su mente es tanto más previsora cuanto más extensa es la empresa. Ama lo importante, lo que requiere tiempo y obra con el tiempo.
Podría destacar en profesiones como experta en eficiencia, industrial, ejecutiva, editora o crítica editorial, comerciante, empleada pública, banquera, interprete.
Número de Suerte: 7

Pienso en la pibita que le dio la dicha ignorada de los padres, de un llantito el día que llegó (nosotros con Cata prematura no tuvimos la misma "suerte"); que se mueve con la voz de la madre, que se mueve, que duerme como quien aguarda el final de un duro invierno para abrir los ojos en momentos mejores. Me resisto hacer cuentas sobre la relación peso-hora. Las lecturas paranoicas hablan de una condición menos singular que en otros períodos, dando carácter normal, a la presurosa llegada de Charo. Me gusta el nombre. En esto de jugar y proyectar su marca, le agregué un segundo Ludmila, por esa cuestión arbitraria y musical de qué se yo, cual capricho. Supongo que por su lucha, un "Milagros" o "María", se colará en el imaginario familiar, sobretodo materno. No está mal, la fe y rezar suman como remedios virtuales de un esfuerzo silencioso y colectivo que es bueno que esté. Y yo, por ende, cumplo, en esto de doctorarse en las plegarias privadas, útiles y vitales para la dulce y presente Charito.