sábado, abril 28, 2012

Actuando...

Descubro, apenas comienzo los movimientos torpes de esta escritura postmadrugada, con dedos que quieren evitar ruidos molestos (para preservar a las chicas, una con tos, la otra dormida), descubro, digo, que estoy a unos años y días de celebrar otro primero de mayo, de aquel que, con asado incluido, significó mi partida de perfil, celebrando el fin de la esclavitud editorial. Lo hago hoy, claro, catorce años más viejo, retornado y consolidado en la misma cárcel, aunque ésta sea igual o menos pesada que la rutina ordinaria...laboral, digamos.
Descubro que poco o nada, supe aprovechar mis últimos feriados largos, en esto de rajarse hacia ninguna parte (qué es si no un no lugar, esas minivacaciones ilusorias de bonanza), bueno a no melancolear pelotudeces. Que el ocio familiar, la catarsis del yuyerio expropiado (para estar a tono, aunque con el único provecho de limpiar un poco el terreno vegetal-verduleril), las ganas de que un ejercicio literario domine mi letargo y, por fin, se haga relato, todo esto...digamos, preserve los escasos días por venir. Habrá cumples (2), fútbol expectante (cuál otro, si no?); algún exceso culinario, besos distraídos y miradas difusas en busca de lluvias, colores dispersos (observar se hace difícil, en tiempos tan "redes sociales", tan virtualmente impostados), un cielo abierto sureño y alegrías a cuentagotas, por esto de darle pelota al injustificado desorden y enojo interno.
En fin, a deambular trabajador, que tu (nuestro) día llega, para recordarnos eso de que "el trabajo es salud", "la tierra, para quien la trabaja", y tantas sandeces que no son otra cosa que juegos de palabras, en un feriado largo. Feriado dividido por el bronce y el chetaje errante de viajes y proyectos cortos. ¿Nosotros? Nosotros aquí, actuando para vivir.