martes, agosto 03, 2010

Joyce, Dublín, los católicos

"Planeé un libro que se titularía Here Comes Everybody, una de las encarnaciones de las iniciales HCE en Finnegans Wake. Pretendía subrayar la universalidad de Joyce y un potencial suyo de popularidad que estaba quedando oscurecido por los aspectos acadmémicosde la boyante industria Joyce. Debería haber empezado por ir a Dublín a empaparme en todos los sentidos de la palabra, del ambiente de Joyce. Pero, a pesar de las relaciones faimialres con Dublín, nunca había estado allí y me daba miedo ir. Irlanda podía arrastrarme a mis orígenes irlandeses, y especialmente el capítulo irlandés de la Iglesia Católica. Podía echarme a llorar por mis pecados, pidiendo que me readmitiesen. Una visita a Dublín pondría en peligro mi independencia, tan duramente conquistada. De modo que ya en la introducciópn del libro dejé sentado que para comprender a Joyce no era esencial comprar un billete de Aer Lingus e ir a vomitar en el río Liffey. Joyce es universal, no estrechamente irlandés, y quiso afirmar su independencia de Irlanda buscando el destierro eruopeo. En esto útimo no fue muy hábil". 
(pag 142, del incunable en cuestión)