jueves, julio 20, 2017

Los dados del Señor

Los saludos del día del amigo, la obligación de armar un especial ochentoso para la radio, con lo que esa década nos significa. Ahora todo desde aquí suena glorioso, pero cómo ocultar los dolores y sobre todo, los temores de entonces.
Pasa Cable a Tierra en vinilo, Fito suena rallado. Después sigue Mercy Street de Peter Gabriel, una canción con alma, digna para compartir en face en este día. Hay que hacer la cama. Llamar al Bocha en su cumple, recuperar las fuerzas, prepararse para lo que venga.
Suena el timbre. Hay una piba que es igual a Scarlett Johansson, con la revistita de los testigos de Gehova. “Todos pasamos hoy por situaciones complicadas”, arranca, mientras la viejita aindiada que la acompaña sigue su enunciado con atención. Después le indica a la nena, el anuncio de internet que aparece al pie de la contratapa de la publicación. Son breves, me desean un buen día.
Regreso. Miro al techo, como Moris y en este techo tampoco no hay nada. Y pienso qué llevó a esta chica con la edad de mi hija a decidirse recorrer las calles para compartir algo similar a un mensaje divino. Y en estos tiempos.
Me digo si soy afortundado, si los míos lo son. Duele el azar dispuesto por ¿el destino? ¿Cuánto puede saber la señora mayor de internet?, ¿cuánto puede saber de la vida esta Scarlett de palabras cortas?
No tengo ganas de llegar a una conclusión optimista que corone este día forzado de la amistad. Los dados del señor nos colocan a todos en cualquiera o en ningún lugar.