martes, abril 25, 2017

El mejor silencio


 El par de zapatillas que aquí registramos como "zona liberada", en manos de Mike Ehrmantraut se asemeja a un arma letal (y no exagero) Ya sé, los que no siguen Better Call Saul, me deben estar puteando o se piraron directamente del portal.
Pero a quienes se quedaron, les aseguro que el silencio que imprime esta serie constituye la estrategia más efectiva para demostrar que hay palabras que no significan  nada.
Que a las pruebas hay que remitirse. O que, como me recordó una amiga ayer, citando al reciente Spregelburg de La Terquedad, que los hechos llegan antes que las palabras. Y el dramaturgo lo aplicó en el desenlace de su obra, revelando que la carta recibida anunciando la muerte de su hijo, demoró dos meses hasta tenerla en sus manos que la dolorosa noticia.
Pero sigo con la serie. El silencio, decía, despojado de toda significación, el silencio como razón de todas las cosas. O como ya había contado antes, las consecuencias entre el decir y lo dicho. Y ahí está Jimmy Mc Gillis pagando sus cagadas y Kim ofreciéndose bancarlo contra viento y marea, como su defensora personal. Sin necesidad de decirlo. Haciéndole el aguante. Eso es querer de verdad.