martes, marzo 28, 2017

UMBRIO POR LA PENA

"Umbrío por la pena, casi bruno,
porque la pena tizna cuando estalla,
donde yo no me hallo, no se halla
hombre más apenado que ninguno.

Pena con pena y pena desayuno,
Pena es mi paz, y pena mi batalla,
Perro que ni me deja ni se calla,
Siempre a su dueño fiel, pero importuno.

Cardos, penas, me oponen su corona
Cardos, penas, me azuzan sus leopardos
Y no me dejan bueno hueso alguno.

No podrá con mi pena mi persona,
Circundada de penas y de cardos.
¡Cuánto penar para morirse uno!"

Miguel Hernández;