lunes, marzo 20, 2017

Historia...

Por enésima vez suena y resuena Tumba o Cementerio de Pappo´s Blues en casa, en el auto, en la calle, en mi cabeza, en el crepúsculo. Y no sé si son sus versos elementales o la guitarra que con un jueguito hipnótico me envuelve, o la combinación de ambas, las que ratifican el final más prolijo de todo.
Ese de pispeos inútiles, de palabras sin pronunciar, de silencios acordados, sólo para evitar que la verdad o las presunciones no duelan todavía  más.
En el fondo, me resisto a sostener o avalar la voz del Carpo adolescente y su conclusión "Tendré que ser historia y dejar de pensar".
En el fondo prefiero crearme la falsa ilusión de revertir el ser por el hacer.
Pero es una sensación, no una certeza.
Mi amigo- hermano de la vida y gran contenedor durante las últimas semanas dio, si no un saludable veredicto, una sincera recomendación: "Tiempo para pensar y reflexionar. Primero tratar de conocer dónde se quiere ir y después tomar decisiones. Hacerlo al revés no te va a llevar a ningún lado".
El tipo quiso retrucar tal idea pero el silencio que genera semejante argumento gana la partida.
Basta de falsa sabiduría. Para lograr semejante faena, debería ser otro y por cierto, durante unas semanas lo fui. Hay cosas que no son para cualquiera y ese es el mérito y a la vez el defecto.
Cambio foto de enredadera en un muro por noche húmeda. La noche siempre es aliada, como esas canciones que nunca se te escapan. El sol, diría el poeta, el sol no da de beber.
El compás de Desconfío se adueña de mis balbuceos y las imágenes se suceden como una cinta de película presta a incendiarse. De golpe quien miente es mentido, quien quiere es descartado, quien sueña debe despertar. Y está bien, la vida requiere buenos sentidos, aún para el sinsentido.
"Y es queee mi historia espera por mi..
a veces presiento, las cosas pasan
y sin que mi memoria las pueda esperar
tendré que...y dejar de pensar"