miércoles, abril 29, 2015

Efecto liberador del "mañana es mejor"

Yo no sé si será el enfrentamiento generacional: 'los pibes 2.0 hacen lo que se les canta' VS. '¡qué me venís a decir a mí!', pero día a día oigo por ámbitos diversos cómo se realza el pasado con desparpajo frente a lo que nos toca vivir. ¿Argumento excusa para insistir con esto de que hoy "está todo para el orto"?


Quién lo sabe, pero la voz de muchos referentes de MI GENERACION -así con mayúsculas y sin saber por qué se ensalza a los "coterráneos" de un tiempo, dicen ellos, que fue hermoso- realzan todo lo vivido dándole un halo de perfección.
Y en esto de seguir aprovechando el Politécnico de mi hijo, como espacio de estudio, los ex alumnos se vanaglorian, hoy por ejemplo, de las jornadas deportivas o de sus clases de gimnasia. Justo cuando los de hoy, deben resignar ese espacio a las refacciones tan comentadas en post anteriores.
Sucede con ellos, con los amigos facebukianos que se reencuentran, con los que contemplan las transformaciones de la ciudad, con los que se jactan de una política histórica y sana, a mi gusto bajo sospecha.
Pasa con el arte, con los hábitos. Hoy hay nostalgia sobre todas las cosas, pero nadie quiere resignar su incorporación a la era Steve Jobs.
En este sentido, debo admitirlo, uno es una suerte de cronista a mitad de camino, casi como la edad que porta. Testigo de lo que recuerda (más que de lo que fue) y de lo que vendrá (y dificultosamente podrá dilucidar) Como un periodista argentino de pura cepa, especulando sobre el fuiste y pudo ser y el vaya uno a saber qué.
Como sea, la lucidez del Flaco Spinetta para sopapearnos y decirnos las dos endemoniadas estrofas: " "Aunque me fuercen yo nunca voy a decir que todo tiempo por pasado fue mejor. MAÑAAAANA ES MEJOOOR", están aquí para sopapearnos, para interrogarnos, para que no nos jactemos de lo vivido, para que asumamos que en este recorrido si miramos sólo atrás y rumiamos sus restos, no entendimos nada de este paso por la existencia.
Creo sí que en este transitar, algunas palabras perdieron su sentido, lo mismo que la sensibilidad que dejaban entrever....pero eso lo contaré en otro post. Mañana, claro.