sábado, marzo 14, 2015

Nómades

A vos

Te propongo algo, hagámonos nómades, como las tribus exóticas, como los gitanos, sin más equipaje que nosotros mismos. Total, si la muerte se nos cruza, lo entendemos como un cambio de ruta, como un salto del recorrido. Abiertos a la naturaleza, a amistades nuevas, inmunes al desamparo, estimulado por futuras geografías. Por horizontes lejanos, cercanos e ignorados. Seamos nómades que la palabra está buena. Invadamos a los futuros parroquianos con nuestras excentricidades, con esta incómoda ideología. Con el ritual del amor cauto, fórmula o remedio para acallar el devenir, para reconstruir el porvenir. Un porvenir dinámico que no entiende de techos, pero sí de lenguas nuevas, del rocío bendito y de la lluvia molesta, del sol abrumador y de jugar a las escondidas en el bosque o en la selva.
A la mierda la seguridad, los horarios pautados, las encomiendas molestas, los cheques que no llegan, la limosna administrativa. El aseo, las conjuras familiares, los deseos pospuestos. Al diablo el reloj y el reflejo de lo políticamente correcto. Nómades en serio, con hijos y todo. Acaso ¿hay algo mejor que deambular por un mundo nuevo?
(7 de Abril de 2009)