jueves, agosto 14, 2014

El santísimo y todopoderoso argento


El día del zurdo es siniestro.
tuiteó con su humor característico, la ¿amiga virtual? Mica Libson.
La frase, lógicamente alude a la jornada de ayer, día de los zurdos y en este hábito de sumergirme en berenjenales (por qué no maliciosos), asocié al dios de la televisión celebrando su primera copa libertadores, justo en la jornada endemoniada.

Es que si la izquierda es el diablo, no hay dudas de que Marcelito tiene todas las fichas para ser la máxima divinidad de "la nuestra". Con Dios argentino, quién puede dudar que el Papa Cuervo Francisco no trabaja para hacer lo que el Señor manda. Y encima tiene un colaborador multimedia desde estos lares para soplarle de cerca la nuca, acción sólo casi equiparable con otro todopoderoso como el desaparecido pero omnipresente Steve Jobs.

Y con tanta gente buena, no hay mejor razón para ponerle unas fichitas al ángel expulsado.
De contreras, nomás

Porque en esto de mancomunar las ideas, las almas, las buenas intenciones, uno empieza a cuanto menos, sospechar un poco de lo sabio y bondadoso llamado opinión pública.

Así, la historia de cómo se gestó la vida de Lorencito, allá en las vacaciones italianas de Tinelli y Guille, sonó si no a cuento de hadas, a parábolas del Nuevo Testamento, en el medio de los festejos en el nuevo Gasómetro, tras la coronación.
De paso, la  mención del Moisés del fútbol (sí Don Julio), también ratificó de qué lado están los hombres de fe. "Esta copa también se la dedico a Grondona, con él queríamos llevársela al Papa al final del torneo", profetizó tras una noche fría, el sacrosanto de Bolivar.

Y en coro benedictino, franciscano o salesiano (pongan el gentilicio que se les cante) ahí están los pichones de Niembro colándose de la fila de los bienamados y obedientes acólitos.
Con todo esto, mientras la pelea Román-Angellici, deja a Boca sin aire y River empieza a lamentar la ausencia de su riojano, en tanto Racing juega a que por fin la década ganada y las fichas de sus herederos lleguen a buen puerto para lograr el mejor plantel y ganar un torneo, a uno le queda la sensación de que como nunca, el rojo representa como pocos el púlpito del diablo.

Tranquilos, Moyano pagó todo, pero habrá que ver si con eso alcanza para mejorar su/nuestra condición presente. Los negros cabezas, son (somos) más odiados que el mismísimo demonio.

Igual pensemos que ahora estamos camino al paraíso. Marcelo tendrá la chance real y concreta de decidir (paso a paso) entre AFA Y RA (República Argentina). Si Italia tuvo su Berlusca, Brasil, su Collor de Melo (en ambos casos, popes de medios), por qué nosotros no podemos recrear esa vanguardia Big Brother de verdad?

Quién osaría en quitarle la chance como Obispo del poder ejecutivo?? Con tantos años peregrinando desde Ideas...¿no habrá un lugar merecido para el que alcanzó con rating y baile el cielo ganado?
No sé, me da un poco de temor el costo de lo siniestro, doblemente desplazado. Por estas cosas de la vida, recuerdo al periodista que entrevistó al ferretero sarandinense, quedando fuera de la profesión, luego de que don Julio se hubiese ofendido. De hecho, hoy veo cómo los analistas rigurosos del juego bonito, se esmeran por ningunear la falta de juego de ayer del cuervo, porque "en breve tenemos en línea a Marcelo y ...hay que cuidarlo, che".

Ahora se viene la proyección ("bostera") de ver al club peregrino cruzándose con otro rey de reyes del viejo continente: El Real Madrid.
El club de otro Francisco (Franco, para los amigos antirrepublicanos) cuenta con su Cristiano (Ronaldo) y una chequera a prueba de evasores (a diferencia del Barza, el fisco no se preocupa demasiado por conocer la procedencia de billetes de los merengues, bah, en Europa son muchos los que parecen eximidos de estos menesteres) Habrá que ver entonces si hay tiempo para elaborar una estrategia argenta, considerando que en el medio, estará el desenlace del Bailando, la boda de Insaurralde, la chance de presidir la Asociación del Fútbol Argentino o lo que surja.
En definitiva, dios está en todas partes.
Pero ojo, el diablo también.
En todo caso, habrá que tener en claro de qué lado ubicarse.
¿izquierda o derecha?
Difícil saberlo.
Siniestro, entre tantos bienaventurados por la buena fortuna y rating generoso que salpica a los obedientes cual agua bendita, siniestro de esto, entonces, ESTAAAA BIEEN.