sábado, mayo 03, 2014

Retrancar

Que el post Cantero, post Moyano y sus basuras, Tinelli retornado y perturbado, primero de mayo, Violetta, One Direction, el adiós a la saga Verón, Laclau, García Marquez, el doble adiós Alcón, Pons, así podría enunciarse el cambio de estación moral. Ese que abandona las erres para que la gente comience a podar los árboles y ocultarles su tristeza evidente por tantas hojas caídas.
Y mientras Cata acusa una gripe y prolonga su caprichosa miniadolescencia, empiezo a enmarañarme en una rutina que sofoca, aún con días de humedad.
Las largas caminatas despejan a media la azotea de mis preocupaciones y Mad Men me demuestra que se puede escribir bien cualquier cosa y contar una larga historia, sin subestimar a los televidentes. Sin demonizar ni ensalzar los falsos sesenta.
También RF (Rodrigo Fresán), en sus primeras páginas de La parte inventada, alienta a la lectura. Nada mejor que un escritor ambicioso, para saberse vivo, a pesar de tanta red social alienante y dispersa de la que es difícil zafar. El niño del comienzo del texto, revela una riqueza en cada línea de la que ningún hijo en sus derivadas formas (abandónico, descuidado, olvidado y todos los ados o idos que remitan al dolor) , quedará ajeno. El fin de semana largo para otros, viene con freezer para uno. Literalmente, un regalo rechazado por décadas, que se suma como metáfora materializada del presente. Suegra y madre no lo podían hacer mejor.
¿Qué es sino retrancar que quedar literalmente congelado?