martes, julio 30, 2013

Uno màs, uno menos

El tipo que dos semanas atrás interpretaba feliz, el Mediterráneo de Serrat, como un momento único, ahora tiene la voz tomada. La atención dispersa de la redacción, no logra con las tareas simultáneas abstraerse de sus palabras. Adiós, que dios los bendiga, bendice este casi sesentón de pelos canos, lentes de nerd y guardapolvo. El gesto franciscano, por citar una imagen de moda, resuena insuficiente y el "gracias", colectivo se acerca más al amén colectivo que a un acorde "te acompaño el sentimiento".
Acaban de echarlo, o reducirlo, término zombie que elige ésta como tantas empresas para justificar sus medidas inconexas, pero cómodas para esos balances qué sólo recortan el costado fino.
Duele, porque su guardapolvo, parecía una distinción de quien sabe llevarlo con orgullo. Duele, porque la actualidad siempre esquiva para los solitarios.