martes, enero 22, 2013

Ni ángeles, ni caleidoscopios



Repaso movimientos, determinaciones, constelaciones, hechos. Si "las alas del deseo" representan una oportunidad o "la chance", de pensarse distinto, de empezar de nuevo, con vestigios de felicidad, la segunda parte, ninguneada, olvidada, se acerca más a la descarnada lucha que nos/me toca. Reviso roles (como padre, amigo, profesional, hijo, sujeto, perfil amatorio, escriba, deportivo, etc.) y a partir de lo ocurrido en los dos o tres ùltimos años, todo se hace cuesta arriba. Bah, quizás mi capacidad complidora de los tiempos que corren, suelen ser quejosos. "Ultimamente" o "desde hace un tiempo a esta parte", son frases que utilizo para la queja. Lo concreto es que a veces me siento como ese ángel ignorante e ignorado, de la Berlín gris, que no añora los colores, ni la sangre.

Que lastima sin querer a los que les toca en suerte espiar o proteger. Que no sabe divagar y teme perder una batalla nunca elegida. Entonces, reflexiono y veo que no hay chances de parar a dejarse llevar por calidoscopios, o alzar la mirada para buscar esa Osa mayor que nunca aparece ("boludo, está en otro hemisferio", me explicaron alguna vez), o andar en bici sin importar el dolor de espalda. O jugar al fútbol o al tenis, sin anticipar mis seguras derrotas.

http://youtu.be/RGzm6CMsThc