viernes, junio 09, 2017

Libre albedrio


Siempre los problemas domésticos repercuten en aquello que pueda suceder afuera. Así entendemos que cada movimiento tiene consecuencias favorables o desfavorables, según el lugar en el que nos situemos. De ahí surgió el interés por hablar del concepto sugerido.
Por ejemplo, si hoy decimos "libre albedrío" o hacemos lo que se nos canta ¿servirá para convertir este propósito en un mejor programa de radio? O para ser más concretos tirar "hoy trabajan los oyentes" ¿puede garantizar como objetivo suficiente, si creemos que el entretenimiento, la responsabilidad de lo que suceda en este instante debe recaer en nosotros falsos protagonistas de un programa suburbano dedicado a las series?
No estemos tan seguros.


El libre albedrío, entonces bien podría ser escuchar, sólo escuchar a quienes detienen todo para que el ocio ayude a abstraerse de los problemas y dedicarse a mirar.
Escuchar a quienes se fascinan de un relato, como aquel que se enamora de un sabor recién descubierto. "Me encanta el tamarindo, la rúcula recién cortada, la piba que firma Verónika con K y se justifica en un relato de ficción.

Me cabe ser hijo de puta en esa serie, comprendo a la reina y su egoísmo para sostenerse, me mata la impotencia del cana devenido en empleado de peaje. Me gusta transportarme a lugares imposibles.
El libre albedrío demora la factura del gas, te enseña a que la guita es cosa de otros y no te preocupa (por un rato)
Acá en esta noche de viernes invernal, nos juntamos para hablar de series ¿alcanza?
Con eso solo no, yo creo que no.

El libre albedrío o libre elección es la creencia de aquellas doctrinas filosóficas que sostienen que las personas tienen el poder de elegir y tomar sus propias decisiones. Muchas autoridades religiosas han apoyado dicha creencia, mientras que ha sido criticada como una forma de ideología individualista por pensadores tales como Baruch Spinoza, Arthur Schopenhauer, Karl Marx y Friedrich Nietzsche. El concepto es comúnmente usado y tiene connotaciones objetivas, al indicar la realización de una acción por un agente no condicionado íntegramente y ligado por factores precedentes y subjetivos, en el cual la percepción de la acción del agente fue inducida por su propia voluntad.

El principio del libre albedrío tiene implicaciones religiosas, éticas, psicológicas, jurídicas y científicas. Por ejemplo, en la ética puede suponer que los individuos pueden ser responsables de sus propias acciones. En la psicología, implica que la mente controla algunas de las acciones del cuerpo, algunas de las cuales son conscientes. La existencia del libre albedrío ha sido un tema central a lo largo de la historia de la filosofía y la ciencia. Se diferencia de la libertad en que conlleva la potencialidad de obrar o no obrar.

El libre albedrío es la potestad que el ser humano tiene de obrar según considere y elija. Esto significa que las personas tienen naturalmente libertad para tomar sus propias decisiones, sin estar sujetos a presiones, necesidades o limitaciones, o a una predeterminación divina.