miércoles, septiembre 30, 2015

Buen miércoles, con lo puesto

Uno se levanta, a sabiendas de que el día será laaargo.
No hay queja. Peor es no arrancar.
Pero cuando menos lo pensás, así como la vida pasa facturas, también te tira centros.
Entonces la nota de las 9 de la mañana, sobre los bomberos del barrio, sale, aún incluso con el rostro desconfiau de un camarógrafo y las preguntas acerca de "lo interesante" de un tema atemporal y cotidiano.
Uno más, podrían suponer colegas detractores.
"Puntín al medio", justifico a los cámaras y la definición gusta.
Me surge con la convicción de no macanear, de sostener como siempre y aunque otros cronistas lo desestimen, que todo personaje guarda un relato o información noticiable.

La voz de un histórico voluntario se fusiona con la imagen del autobomba más antiguo.
Allí se guarda la memoria institucional, pero también el dato trágico de la pérdida de su padre cuando él apenas tenía 3 años y medio. Un rato después, las multifunciones de los protagonistas (fuego, inundaciones, accidentados callejeros, temporales varios, etc) decantan en los interrogantes de la vocación "los pibes preguntan cuánto ganás y al conocer la verdad, pegan media vuelta y se van".
También hay una mujer cabo, que entre los 9 colegios que la tienen como docente, optó por sumar esta noble tarea, motivada por una desgracia que a ningún argentino se le apartará de la retina.
"Estoy desde hace 11 años, Cromañón y algunos chicos que me hablaron de aquel show o las propias historias, me llevaron a pensar que algo más debía hacer por los demás".
Y ahí (aquí) está. La joven robusta de ojos cielo, sonríe a pesar de los riesgos y se enorgullece por haber convencido recientemente a su hermana para sumarse a la tropa.

Hay en los alrededores del cuartel, un perro que le tomó el tiempo a la rutina, en caso de emergencia. "Apenas sale el camión, lo persigue una cuadra, me dice el polaco, lo mismo sucede al regreso, una cuadra antes, se planta en la calle para recibirnos". El "aspirante" del grupo, como llaman socarronamente a la mascota, suele ocultar su comida adentro de las botas apiladas. No se le escapa ninguna.
La nota sigue y el reloj y lo que queda del día nos apuran. Hubo casi lágrimas en la mujer, del mismo modo que en el hombre que recordó a su papá y también en otro que es autoridad, lo que no quita el dolor por el recuerdo de su hermano. El último entrevistado (la nota debe seguir un par de días más por cuestiones audiovisuales) me habla de sus 16 años al ingresar, es viudo y a casa sólo se lleva las anécdotas sobre gatitos en los árboles) "lo que lastima, lo que da miedo se queda acá.
Todos sin excepción recuerdan la tragedia de sus compañeros de Barracas en Iron Mountain.

Salimos, el mejor gps del rubro, se encarga del cambio de equipos para la cobertura de la siguiente nota. Evito nombres para esquivar problemas, pero fotógrafo y cámara, junto con chofer, partimos raudamente a Capital. Los proyectos, las cuestiones municipales, los libros, las mujeres, las injusticias del palo se cuelan en la previa a la entrevista a un youtuber que habita nuestras tierras desde hace más de ocho años.
Se elogia el laburo de uno y uno, celebra pensar que tantos años y tantos devenires permiten preservar el orgullo aunque esto no se resuma en delirios de grandezas o egocentrismo nabo.
Kusturica, Murakami, Saer, Juanse, el Bera Rock, los chistes vulgares que aluden al sexo con animales, ratifican una idea de juventud que despunta las carcajadas, aunque tenga mucho de inmadurez.

El entrevistado parece un rock star y creo que las redes sociales lo ubican en ese lugar, aunque los hijos del papel (no merca, si no gráfica), todavía no sepamos del todo comprender tal magnitud. Es groso, se nota, firma un ejemplar para mi hijo y celebra haber adoptado la hospitalidad de nuestra tierra, además del mate y las tentadoras bondiolitas.
Volvemos, tengo un par de horas de margen, antes de arrancar para el diario, mi trabajo. Hay proyectos rondando en el bocho de los tres, o de los cuatro, para emanciparnos. Siempre procuro que estén, o cuanto menos que aparezcan.
En casa celebran la firma codiciada, la minisiesta abriga el miércoles impensado pero ideal y ya en el baile cotidiano, trabajo contento. Contento porque sí. Falta el Rojo en Paraguay, luego nuestro picadito de las 23. Sí ya sé, el día es más largo.
Pero uno está entero. Subo una foto de mis zapatos que fueron azules en algún momento.
Me gusta hacer fotos de ese estilo, de las accidentales que suponen a uno vivo con lo puesto.


El cielo sarandinense, ratifica todo.
Buen miércoles.