viernes, agosto 08, 2014

Twitter me festeja

¡Feliz aniversario en Twitter!

Acabas de cumplir 5 años.

¡Toma un poco de pastel!
Haz saber a todos que es tu aniversario en Twitter.

La propuesta de esta red social no se corresponde con mi magra cosecha. A decir verdad, a diferencia del obsesivo que hizo el marketing interno en Perfil, para sumarse a esta rede, el número de seguidores míos respecto de Darío Gallo es inversamente proporcional a los billetes y "prestigio" mediático. Y está bien que así sea. En eso de celebrar, aún me acuerdo una reunión compartida en el piso 14. Él como referente de Noticias, yo, como editor de la híbrida (pero sacrificada) revista Semana (que no se enojen los amigos y colegas por tal descripción, pero tampoco vamos a confundir esa estadía con The NYTimes.
Y ahí estaba el colega, también hincha del rojo (mal que me pese), transpirando cual conductor de Detrás de las noticias. A mí se me ocurrió ofrecerle un pañuelo sin usar que guardaba en mi saco. En esas reuniones con nuestro Nerón, se llevaban muchas cosas inútiles encima, además de las culpas compartidas, debido a las recurrentes y lamentables pérdidas económicas, que Jorgito nos señalaba como quien te recibe con un doble piquete de ojos. Andá a saber qué le pasaba al pobre Gallo entonces, mucho antes del diario Libre y su encumbrado ascenso al gran diario argentino para desplegar ese periodismo que lo enaltece.
Pero seamos justos, yo debería hablar de mi cumple en twitter con 197 (194 o 198, según los fines de semana o mis comentarios) y más que agradecerle a esta red la nueva manera de mirar la realidad, de enterarme antes que nadie de noticias desgraciadas y, también varios sapos. De deleitarme con las saludables carcajadas de amigos eventuales, siempre ocurrentes y zarpados. De enfermarme con las mierdas de los krispados buscando la ratificación de un país que para ellos siempre será sorete. De motivarme con fotos audaces, de seguir folletinescamente a los protagonistas de noticias cholulas, más directamente que en la tele, de aprender a analizar el rating y entender cuándo los operadores de este rubro, eligen callar para no herir a las corpos prometedoras de trabajo o de encargues.
Gracias twitter y perdón por mi falta de luces. Siempre me resistí a los 140 caracteres, yo no soy de Hemingway, más bien me gusta rebuscármelas con frases largas al estilo Arlt, Kundera y don Antonio (Burgess), mi maestro mayor de obras.
Aquí mi twitt, tuit o como quieras favearme.