viernes, octubre 11, 2013

Artaud en Semanario

Cada una de mis obras, cada plano de mí mismo, cada florecimiento glaciar de mi alma interior echa su baba sobre mí.
Antoine Artaud
(Francia 1896-1948)

Poeta negro

Poeta negro, un seno de doncella
te obsesiona
poeta amargo, la vida bulle
y la ciudad arde,
y el cielo se resuelve en lluvia,
y tu pluma araña el corazón de la vida.

Selva, selva, hormiguean ojos
en los pináculos multiplicados;
cabellera de tormenta, los poetas
montan sobre caballos, perros.

Los ojos se enfurecen, las lenguas giran
el cielo afluye a las narices
como azul leche nutricia;
estoy pendiente de vuestras bocas

mujeres, duros corazones de vinagre.

De "L'Ombilic des limbes"

La conclusión de alguien amigo duele, por lo ingeniosa y porque sirvió de argumento para referirse a una contradicción editorial. "Estaban haciendo Artaud en Semanario y encima parecían contentos". Concluyó una voz cantante para ningunear mi tarea de entonces. Tengo ganas de detenerme en esto, antes que intentar dar una explicación. Decir que Spinetta fue Artaud, pero también Almendra, Muchacha, Rutas Argentinas...tengo ganas de decir que la tapa refiere al adiós de los grandes talentos argentinos acosado por la parca. Como la Negra Sosa, como Sandro, como Elvis, como Borges (por qué no), como Fontanarrosa.
Pero igual, presumo de la condena y me encanta. Me calienta esta síntesis, como arena en los zapatos, o esas frases que uno acuña sin saber de dónde nacen y que de vez en cuando reaparecen, como que "en el movimiento, los melones de van acomodando". Digo, esa para no ser pretencioso.
La de tapar el sol con las manos, tan gastada, no sé si me gusta tanto. Acaso porque el juego gestual de un chico, intentando hacerlo, me seduce más que el reproche lógico de la madurez, acostumbrándonos a enseñarnos que la razón y la imaginación, nunca se corresponden. Como sea, la de tapar el sol con las manos (citada por gente, a mi juicio despreciable), me aburrió.
Tampoco esa que inevitablemente todo periodista parece estar obligado a metaforizar en algún momento y que en Perfil, la leí en todas sus gamas (económicas, futboleras, politicas, ensayística profunda, moda) "Estúpido es la....", más considerada en el copypaste yanki (léase, choreo de citas en versión journalism), que sostén de un pensamiento inteligente.
Me quedo con Artaud en Semanario, poesía intrincada (sería el preconcepto), en papel berreta (observación interna y externa, que suele estigmatizar al producto para ningunearlo); locura genial en formato populachero, incomprensión en la certeza cholula. "Era un buen testeo y por eso te dije vamos para adelante", me consoló posteriormente el responsable de impresión y circulación, aún cuando la venta se achico, superando apenas los 27 mil ejemplares, contra los 30 mil veraniego. Números crudos al margen, la muerte del flaco, no estuvo tan lejos de la asunción de Francisco, entiendo vagamente. Digo esto porque sé que hay una devoción en la política editorial de venerar a Bergoglio a como dé lugar.
Pero sigo, porque no quiero dejar de contemplar la arena irreverente, impensada, atrevida, en el caminar corriente de mi tarea laboral. "Ves, ya sabemos que por el lado de Spinetta, la cosa no va, hay que poner más Cacho Castaña", pronostica la voz de la experiencia, mientras uno calcula la incalculable relación internación-presentación en el Opera, del Garganta con Arena y "Si vieras que linda que está mi Argentina" (hit menemista, del Sandro de cabotaje) con tiraje y cariño popular.
Como sea, wikipedia siempre tiene algo nuevo que decir. De Artaud, de Spinetta, de uno, de lo cierto entre lo incierto (pónganle el orden que quieran)....


*Pero antes que nada te quiero aclarar que yo le dediqué ese disco a Artaud pero en ningún momento tomé sus obras como punto de partida. El disco fue una respuesta –insignificante tal vez– al sufrimiento que te acarrea leer sus obras. La idea del álbum era exponer la posibilidad de un antídoto contra lo que opinó Artaud. Quien lo haya leído no puede evadirse de una cuota de desesperación. Para él la respuesta del hombre es la locura; para Lennon es el amor. Yo creo más en el encuentro de la perfección y la felicidad a través de la supresión del dolor que mediante la locura y el sufrimiento. Creo que sólo si nos preocupamos por sanear el alma vamos a evitar distorsiones sociales y comportamientos fascistas, doctrinas injustas y totalitarismos, políticas absurdas y guerras deplorables. La única forma de hacer subir el peso es con amor. Los músicos de rock somos tipos que estamos muy desorientados. Hemos involucrado mucho a nuestro sistema neurológico y hemos aprendido muy poco de la historia reciente. Pero hay algo claro: no podemos jugar a ser Artaud. Eso significaría no haber entendido a Moris, no haber entendido a Lito Nebbia, no haber pescado una. Si yo no hubiera aprendido a salir de ésa y ubicarme en mi país, no estarías conmigo en este momento: Spinetta sería apenas un nombre en una chapita de bronce, chorreada de caca, en la inmensidad de algún cementerio.

Luis Alberto Spinetta
↑ Berti, Eduardo (1988). Spinetta: crónica e iluminaciones. Buenos Aires: Editora AC. p. 44. Fragmento de un reportaje publicado en El Periodista en 1986.




Todas las hojas son del viento
Pescado Rabioso

Cuida bien al niño
Cuida bien su mente
Dale el sol de Enero
Dale un vientre blanco
Dale tibia leche de tu cuerpo

Todas las hojas son del viento
ya que él las mueve hasta en la muerte
Todas las hojas son del viento
menos la luz del sol

Hoy que un hijo hiciste
Cambia ya tu mente
Cuídalo de drogas
nunca lo reprimas
Dale el áurea misma de tu sexo

....para que no me tilden de necio y pensando en amplificar una frase detractora que me encanta, Artaud en Semanario se busca, se expande, se pregunta en el suplemento del diario Corpo (lo bueno se cita, aún a pesar de sus dueños)
http://www.revistaenie.clarin.com/literatura/San-Artaud_0_988701151.html