martes, noviembre 07, 2006

Y el artículo de Bono y The Edge...

EDGE: Íbamos a STS, vertíamos una lluvia de ideas y después poníamos algunas de ellas a prueba. La Quinta Sinfonía de Beethoven es una parte central de A Clockwork Orange, de manera que la recortábamos y la reutilizábamos. Bono siempre fue más que un simple letrista para U2. Es muy bueno en cuanto a ideas musicales, melodías y conceptos. En algunas ocasiones, nos presentábamos con cosas que no eran nada apropiadas para la obra, quizás un riff de guitarra o una parte de teclado, y cuando los de la RSC lo descartaban, lo guardábamos para U2.
BONO: La melodía siempre ha sido una parte de la composición de canciones en la que nunca he tenido que pensar. Orquestación, partes de violonchelo, partes de cuerda, siempre me han resultado fáciles de imaginar. Pero unirlo todo de forma coherente es bastante más complicado. O tener la claridad suficiente para pensar y convertir una frase en una canción completa, eso sí que requiere trabajo.Al final, en la producción, quedaron algunas cosas fabulosas y otras Al final, en la producción, quedaron algunas cosas fabulosas y otras excelente. Pero la RSC era una compañía burocrática y muy difícil para trabajar. Y Anthony Burgess resultó ser un viejo diablo malhumorado que había compuesto la música y que no quedó nada contento con nuestra intervención. Nadie se atrevía a decirle a ese gran hombre que era mucho mejor escritor que músico.
PAUL: Burgess era un viejo loco y desgraciado. Era músico, compositor y novelista. En un descanso, fui al bar y le encontré manteniendo una conversación con cinco o seis periodistas, explicándoles hasta qué punto odiaba la música. ¡Y ésa era la primera noche de estreno de su propia obra!
(texto completo en: http://www.elcultural.es/HTML/20061102/LETRAS/LETRAS18961.asp