miércoles, marzo 17, 2010

El tipo me dice...

en el ascensor, que esto no da para más, quiere cambiar, "lo que sea, ponerme una bicicleta". Sonrío por respeto, pienso en mi viejo que dejó (o lo dejaron) de una empresa y optó por el negocio de los rodados 20. Al tiempo se bajoneó y se murió. Bah, murió por otras razones. El kía desconocido se bajó y yo, en mi repaso dudé de mi risa. Quizás, igual, tenga razón.