viernes, febrero 19, 2010

Dientes de tiburón

Es el objeto más preciado de Roberto en playas silenciosas, donde los secretos son revelados luego de tanto andar. Aquí no hay superpoblación, ni paradores, ni bikinis open. Puerto Pirámides se llama este paraíso que fue playa de los ricachones de Madryn que luego de algunos años y que va ganando espacio propio a fuerza de peleas, repliegues y duplicar esfuerzos. En tal sentido, Roberto como su pareja Nelly-Silvia saben desde hace casi 15 años que la lucha es larga y asumen el riesgo. Burocracia, gobiernos provinciales-nacionales que ignoran lo importante; vecinos que se empalagan con las mieles que dejan las ballenas y los consabidos husmeadores de todo el mundo, no entienden del proyecto de vbida de este matrimonio que eligió este su lugar en el mundo, para proyectar la utopía.
Quienes visiten este lugar de 400 habitantes seguramente ignorarán las largas jornadas para poder construir cloacas, conseguir luz propia y lo que parece un imposible: que cada laburante esté en blanco. Pirámides oscila entre las historias de brujerías y la desidia colectiva por dar nombre y sentido al racimo de calles de la zona...(continuará)